Llega septiembre, y por si acaso no fuese bastante desgracia tener que volver al trabajo, a veces tenemos que aguantar a amigos nuestros que han tenido #Vacaciones más excitantes que las nuestras. Hasta entonces nos parecía que lo habíamos pasado muy bien yendo cada tarde a la piscina de Ponferrada, pero todo nuestro gozo se hunde en un pozo cuando nuestro amigo aventurero empieza a mostrarnos las fotografías de sus vacaciones en las cumbres dolomíticas, en el desierto de Namibia o en la selva de Costa Rica.

Sin embargo, sabemos que aunque le envidiamos, nosotros no seríamos capaces de hacer lo que él hace, pensamos que en Ponferrada el único problema era algún mosquito y no le dejamos de querer. Incluso, cuando llegan estas fechas señaladas igual pensamos en hacerle un regalo. Si es así, quizá estos sirvan de inspiración.

No hay cosa que más agradezca un buen aventurero que poderse poner algún día ropa limpia, que huela a limpio, tras días o semanas de tener que vestirse con la ropa que va amontonada en la mochila. Para ello, se ha inventado la lavadora portátil. Se trata de uno de los inventos más premiados del año pasado y no es más que una bolsa, con cientos de nódulos en su interior que consiguen hacer la misma función que una tabla de lavar. La bolsa se llena hasta la mitad de agua y detergente, se introduce la ropa, se elimina el aire y ya solo resta frotar durante apenas cinco minutos. El resultado es increíblemente bueno y se acerca al que se consigue en una lavadora normal, siendo muy superior al del lavado a mano tradicional. Este invento es perfecto para las rutas largas y elimina que nuestro amigo aventurero tenga que cargar con demasiados calcetines.

Un regalo menos útil pero más evocador es un Mapa de rascar. El mapamundi tiene una pequeña capa que lo recubre la cual se elimina frotándola con una moneda u otro objeto similar. Al borrarla, el país del que se trate cambia de color. Nuestro amigo puede ir borrando los países que vaya visitando.

En la misma idea podemos regalarle un mapamundi magnético para pegar a la puerta del frigorífico. Puede dibujar rutas con pequeñas flechas y servirle de inspiración para nuevos viajes. Y, por supuesto, no está de más un diario de viaje donde pueda reunir todas estas experiencias. Los hay con mapas incluidos, listas de objetos útiles, páginas para contactos y hasta sobres incorporados para guardar tickets y otros pequeños recuerdos de papel.  #Navidad