Fue el propio ministro de antigüedades de Egipto quien anunció que la tumba fue un descubrimiento de arqueólogos de Checoslovaquia, al explorar la necrópolis de Abu Sir, al sudeste de la ciudad de El Cairo.

El funcionario africano detalló que la mujer pudo ser identificada por jeroglíficos presentes en su tumba. "Jintakus III", fue el nombre de esta ancestral faraona y en los relieves de los muros de su tumba se le llama también, "la madre del rey" y "la mujer del rey".

Tal referencia ha hecho pensar a los egiptólogos e historiadores que "Jintakus III", fue la consorte de Rá Nefr Ef, de quien existe escasa información y madre del rey Menkahur.

En las exploraciones arqueológicas realizadas por el equipo checo, también fueron halladas decenas de utensilios de cobre y piedra caliza, los cuales integraban el ajuar funerario.

El responsable del equipo de arqueólogos checos, afirmó que el descubrimiento nos ofrecerá mayor información acerca de la V Dinastía, cuya duración fue del 2500 al 2350 a. C., aproximadamente. Esta dinastía, junto con la IV, vio la edificación de las primeras pirámides.

El comunicado emitido por el ministro de antigüedades de Egipto señala que en la tumba de Jintakus III fueron halladas 24 estatuillas y varios objetos de piedra caliza, además cuatro de cobre, los cuales formaban parte de las ofrendas funerarias.

El hallazgo del enterramiento de la faraona antes desconocida se dio gracias a una colaboración entre una misión de exploradores checos y funcionarios del ministerio egipcio, en la región de Abu Sir. El complejo funerario se ubica en un cementerio de tamaño pequeño ubicado al sureste de la colección funeraria del oscuro faraón Rá Nefr Ef, la cual fue encontrada en la década de 1990.

Miroslav Barta, responsable del equipo de arqueólogos checoslovacos, señaló que el hallazgo de la tumba de Jintakus III ha permitido obtener valiosos datos acerca de la V Dinastía, como por ejemplo, el papel preponderante que tenían las mujeres en la corte.

En marzo del año pasado, los investigadores checos también descubrieron, en la misma zona de Abu Sir, el sarcófago y la momia de Nefer, un gran sacerdote de aquel periodo histórico. El área de Abu Sir, próximo a la zona de las pirámides de Guiza, estuvo integrada a la gran necrópolis de la antigua urbe de Menfis.