Los expertos en la materia afirman que un alto porcentaje de solteros y solteras desean encontrar a una persona "perfecta" para iniciar una relación amorosa, y que sea la indicada para casarse. Sin embargo, a veces son tantas las cualidades que piden que tenga esa persona, que resulta casi imposible hallar a un modelo tan "especial".

Los humanos somos imperfectos por naturaleza, así fuimos diseñados por el Creador. Además, estamos equipados con una mezcla de cualidades, sentimientos y defectos, los cuales integran nuestra mentalidad. No podemos sacar de nuestra mente ni un solo ingrediente de esta mezcla. Es decir, que todos los humanos poseemos todas las cualidades, todos los defectos y todos los sentimientos que existen y que conocemos.

Por lo tanto, buscar a una persona sin defectos resulta una pérdida de tiempo. No existe, por ejemplo, un individuo que este exento de experimentar en algún momento de su vida celos, envidia, tristeza, miedo, rencor... O alguien que no tenga por lo menos un poco de inteligencia, creatividad, habilidad para algo.

Lo más importante, explican los especialistas, es que dentro de nuestra mente logremos inclinar la balanza de características a favor de las cualidades, que éstas predominen mucho más que los defectos. Podemos desarrollar nuestras cualidades y mantener bajo control los defectos y los sentimientos, de esta manera formarnos una personalidad positiva. Si lo que sobresale en nuestra mentalidad son los defectos, entonces tenemos una personalidad negativa.

Tomando en cuenta la opinión de los especialistas, podemos ser más flexibles y más realistas para elegir a una pareja. Si alguien nos gusta o atrae, y antes de enamorarnos, podemos:

  1. Averiguar (con terceras personas) su estado civil o si tiene algún compromiso con otra persona. Si le preguntamos directamente podría mentirnos.

  2. Más allá de su aspecto físico, pongamos atención en sus temas de conversación, en sus gustos, en sus reacciones, en sus puntos de vista sobre diferentes temas, en el tipo de lectura que prefiere, en su relación con sus padres. Ojo, esta información puede revelar características muy importantes de personalidad.

  3. Analicemos sus características reales para saber cuál es su balance, que domina más en su mente, si las cualidades o los defectos. Así podremos decir con certeza si su mentalidad es positiva o negativa.

  4. En una relación con una persona de mentalidad positiva podemos disfrutar mucho de lo siguiente: respeto, amor, buen trato, fidelidad, optimismo, diversiones sanas, apertura mental, satisfacción sexual, aprendizaje, superación, progreso... No es una garantía, pero es altamente probable que así sea en muchos casos.

  5. En cambio, con una persona de mentalidad negativa podríamos sufrir demasiado de lo siguiente: faltas de respeto, infidelidad, maltrato, pesimismo, cerrazón mental, muchas discusiones, peleas frecuentes, machismo, mentiras, vicios, insatisfacción sexual, estancamiento mental, problemas económicos... Podría haber excepciones, pero en la mayoría de los casos así es.

Se recomienda hacer lo anterior antes de enamorarnos, porque en la etapa del enamoramiento idealizamos a la persona amada; y a veces le otorgamos cualidades que no tiene, ya que el sentimiento de amor nos impide ver su personalidad real. ¡Suerte! #Psicología