Este artículo no tiene que ver con lo que sucede en las pasarelas de Milán o París. No voy a hablarte de estética o de aparentar. Voy a hablarte de conocernos más, sentirse mejor con uno mismo, de la forma en que nos vemos, cómo lo proyectamos y nos sentimos: "Como eres por fuera, eres por dentro y viceversa".

80% de todo lo hacemos es psicológico y 20% es mecánico. 80% de nuestra imagen y estilo viene de adentro, de nuestra imagen interna y mentalidad, 20% es técnica: mi regla SPTC Silueta, Proporción, Talle, Color (la explicaré en otro artículo), la ropa y accesorios.

Por cuestiones prácticas, aprovechamos y hacemos uso de estereotipos, juicios y adjetivos calificativos que de forma natural todos usamos nos guste o no. Existe una teoría del estilo desarrollada hace más de 20 años la cual nos dice que hay siete estilos principales y universales basados justamente en estereotipos. Pero antes de eso, debemos comprender qué es.

El estilo es lo que nos define e identifica como individuos, la expresión de la individualidad. La personalidad y características únicas de cada persona reflejadas en la vestimenta, accesorios, lenguaje corporal, etc. También temas como la forma de pensar, autoestima y el estilo de vida. Todos somos únicos, nuestro temperamento, nuestra percepción, mentalidad... la forma en que lo expresamos crean nuestro estilo. Nos permite mostrar al mundo lo que tenemos de único. Incluso gemelos tienen elementos que los hacen diferentes.

En el colegio, los que tienen un sentido más definido de individualidad, son capaces de darle un toque especial al uniforme. Pero no solo lo expresamos a través de nuestra ropa sino a través de nuestra forma de hablar, cómo nos movemos, nuestros gustos y en toda nuestra comunicación.  En realidad el estilo es comunicación y todos tenemos estilo porque todos comunicamos algo siempre. Así que cualquier persona que diga que no tiene estilo o tiene mucho estiloestá dándole un uso incorrecto.

El estilo es el pilar que sostiene la imagen; es como las patas de una mesa, sin ellas simplemente no sería coherente. Tomemos en cuenta que debemos ser coherentes. Debe existir un equilibrio entre lo que somos y lo que proyectamos. Por lo tanto si deseamos éxito en nuestra vida, debemos distinguirnos de forma positiva del resto de la gente desarrollando e identificando nuestro estilo. Con el estilo nos aprovechamos de los patrones de la comunicación, juzgamos y valoramos para facilitar la comunicación, para distinguir, catalogar y procesar las cosas que pasan a nuestro alrededor. Es imposible tomarse el tiempo para juzgar a todas las personas conociéndolas a fondo una por una. Para eso existe la imagen y estilo, estamos haciendo que el proceso de comunicación sea más fácil y darnos a entender.

Esto no significa que por el simple hecho de que todos contamos con estilo, todos lo comuniquen de la mejor forma posible. Por ejemplo: imagina un televisor; si se sube todo el brillo, seguramente molestará y no se entenderá el mensaje que envía. Por el contrario si se baja todo el brillo, dará la impresión de estar apagada y el mensaje pasa desapercibido. Hay que encontrar el equilibrio para que el mensaje sea entendible y placentero. Con una persona o empresa sucede lo mismo, subes mucho el brillo y los mensajes serán negativos o molestos, bajas mucho el brillo y no se entenderá que esa persona tiene un estilo bien definido enviando mensajes negativos.

Revisemos los siete diferentes estilos:

NATURAL

ROMÁNTICO

ELEGANTE

CLÁSICO

SEDUCTOR

DRAMÁTICO

CREATIVO

Cada uno cuenta con fortalezas, riesgos y envía mensajes diferentes.

Una persona o empresa puede tener dos estilos como máximo. Existen estilos combinables y otros imposibles de combinar. El nombre de cada uno no indica forzosamente un adjetivo calificativo (aunque a veces sí). No existe uno mejor o peor, ni bueno ni malo sino el de cada quien. El punto es lograr identificar tu estilo para lograr un equilibrio entre el ser y parecer. Ser la mejor versión de ti mismo. #Moda #Belleza