La Navidad es más que una cena, es un momento familiar único y especial, del cual siempre quedan anécdotas que contar. Reunirse con la familia antes de sentarse a la mesa y compartir con ellos los mejores momentos del año es la parte más bonita en esta fecha tan significativa, y qué mejor que unas botanas que acompañen tu plática antes de la cena.

Aquí te damos algunas recetas fáciles que te harán quedar como una reina y disfrutar al máximo ese momento de compartir. Si quieres ofrecer algo rico a los adultos y que no te cause mayor problema, sólo ofrece un plato con carnes frías: un poco de jamón de puerco, jamón serrano, chorizo en rebanadas, salami, salchicha, queso manchego, queso panela, morcilla y aceitunas sin hueso. Corta todo en pequeños trozos y colócalos sobre un plato grande. Y para dar ese toque diferente ¿qué tal una salsa dulce de mermelada y champiñones que contraste en el paladar de una forma especial, con las carnes frías?

Para prepararla sólo necesitas:

· ½ kilo de champiñones cocidos y fileteados

· 200 gramos de mermelada de frambuesa o fresa

· ½ cubo de caldo de pollo o carne

· Salsa inglesa

· 1 taza de agua (puede ser la misma en la que cociste los champiñones)

Preparación. En un cazo previamente calentado, coloca todos los ingredientes y tres cuartas partes del frasco de mermelada. Deja cocer entre 15 y 20 minutos revolviendo constantemente. Después retíralo del fuego y agrega la mermelada que reservaste, mezcla bien y ponlo en un recipiente de cristal o madera. Será un excelente aderezo para las carnes frías.

Si hay niños en casa, quizás debas agregar algo especial para ellos en el centro de la mesa. Algo que seguro les fascinará son las bolitas de queso crema Philadelphia. Son fáciles de hacer y quedarán fascinados con ellas.

Ingredientes:

  • 3 paquetes de queso Philadelphia
  • 2 huevos
  • sal al gusto
  • ½ taza de harina
  • 150 gramos de nuez
  • Aceite para freír

Modo de preparación. Coloca los paquetes de queso en un recipiente y mezcla todos los ingredientes excepto el aceite. Unta tus las palmas de tus manos con el aceite y forma con el queso bolitas del tamaño de una uva, cuando hayas terminado todo el queso, mételas al congelador. Una vez que estén bien duras, fríe las bolitas con suficiente aceite y déjalas escurrir en una coladera sobre una servilleta. Finalmente colócalas en un platito adornado y ofrécelas a los pequeños del hogar. Ahora sí, invita a tu familia a compartir los momentos felices de la vida mientras comen una rica botana. #Navidad