El martes 24 de febrero, la zona Diamante de Acapulco fue escenario de un enfrentamiento entre manifestantes de la CETEG y la Policía Federal, que culminó en una brutal represión. Los maestros exigían que la federación les garantizara el pago sin retrasos a 94 mil profesores del sistema educativo de Guerrero.

De acuerdo a versiones de testigos, cuatro mil manifestantes marcharon hasta el Boulevard de las naciones, donde fueron bloqueados por la fuerza federal antimotines. Alrededor de las 19:30 de la noche, ante los intentos de desalojo con gas lacrimógeno, un camión de los maestros embistió contra el cerco de seguridad de los antimotines, comenzando de esta manera el enfrentamiento con escudos, toletes, piedras, palos y todo aquello que estuviera al alcance de los manifestantes.

Los maestros se replegaron por el boulevard, allgunos buscando refugio en los edificios cercanos, otros escapando del lugar y varios de ellos fueron detenidos y golpeados por la policía.

Hay que señalar que durante la tarde, los maestros intentaron establecer una mesa de diálogo con representantes de gobernación, la cual no fue atendida por los funcionarios federales, ante lo cual los manifestantes decidieron bloquear el boulevard y caminar hacia el aeropuerto.

Un estudiante de Ayotzinapa reporta: "El 24 de febrero hubo marcha, una marcha que intentó detener el secretario general de la ceteg, al clásico estilo del charrismo, al no lograr su objetivo, viene la represión. Los compañeros iban hacia el aeropuerto y había cerca de mil policías y se dio el enfrentamiento.”

Otros reportes denuncian que, posterior a los hechos, gente vestida de civil violentó en los alrededores a quienes auxiliaban a los manifestantes heridos. Además, se reporta la presencia de militares en las cercanías de la escuela Normal Rural de Ayotzinapa.

El comisionado magisterial Manuel Salvador Rosas, falleció a las 4 de la mañana del día 25 de febrero junto a el maestro jubilado Claudio Castillo Peña, de 65 años de edad, debido a los golpes recibidos por la policía antimotines.

Hasta el momento se han confirmado 112  profesores detenidos. Sobre el camión que embistió a la policía, los maestros se deslindaron totalmente, explicando que, minutos antes del suceso, los policías comenzaron a hablar en código y a colocarse su equipo antimotines. “Pensamos que es una de las artimañas del gobierno federal para justificar la represión.”

Existe la versión que los detenidos fueron trasladados a la Ciudad de México durante la noche. El Centro de Derechos humanos Tlachinollan denunció que representantes de gobernación les propusieron la libertad de los detenidos a cambio de no manifestarse. También, diversas fuentes, han denunciado detenciones arbitrarias, desaparecidos, heridos de gravedad y abusos sexuales por parte de las autoridades.

Además de los manifestantes detenidos, gobernación reporta a 7 policías heridos.