Por todos son conocidos los esfuerzos que hacen nuestras autoridades para combatir la contaminación y para proteger nuestro medio ambiente, sin embargo, esos esfuerzos no tienen resultados cuando nos enfrentamos a un cáncer del medio ambiente como son las ladrilleras.

Esta actividad, que si bien es cierto da sustento a cientos de familias que viven de ella, también es cierto que producen demasiada contaminación, en su proceso de secado del ladrillo el cual se hace en hornos que ellos mismos elaboran con el producto a secar, se utilizan materiales combustibles muy dañinos para el medio ambiente y principalmente para las personas que respiran las emisión que de ellos emanan.

Las ladrilleras utilizan para este proceso combustibles que van desde la madera, el aserrín, y los más peligrosos, llantas y basura, el proceso de secado del ladrillo puede durar entre 18 y 32 horas, imaginen la cantidad de contaminantes que se emiten y que los pobladores de las zonas aledañas respiran durante este periodo. En Tonalá, Jalisco, existen aproximadamente cerca de 500 ladrilleras muchas de ellas ubicadas en las colonias Santa Paula, Jauja, Santa Isabel y otras colonias cercanas.

Cuando inician el proceso de secado, la nube de humo se puede apreciar a varios kilómetros de distancia. Nuestras autoridades se han hecho "de la vista gorda", ya que no han podido negociar con los ladrilleros la reubicación en lugares alejados a la población, respirar estos contaminantes provoca en las personas desde enrojecimiento de ojos, hasta enfermedades respiratorias.

Bien es cierto, como argumentan los ladrilleros, que ellos están ahí antes de que se poblaran estas colonias, sin embargo, deben darse cuenta y concientizarse de que el hecho de haber llegado primero no les da derecho a contaminar el ambiente ni a dañarse ellos mismo ni a las demás personas que habitan en los alrededores. Esperemos que nuestras autoridades por fin tomen medidas suficientes para acabar con esta fuente de contaminación y enfermedades, por el bien de todos, incluidos los mismos ladrilleros.  #Crónica Jalisco