El 4 de enero del 2015 el Papa Francisco dio una sorprendente noticia a México al nombrar a Alberto Suárez Inda como próximo cardenal. La noticia tomó por sorpresa al mismo arzobispo, quien no sabía nada acerca de este acontecimiento, fue hasta que uno de sus amigos le telefoneó a su casa para decirle que escuchó su nombre en la lista del Papa Francisco.

Con el nombramiento del arzobispo Alberto Suárez Inda suman ya cinco cardenales mexicanos. La decisión del Papa Francisco rompe con la tradición de nombrar cardenal a quien ocupara el lugar del arzobispado de Monterrey, esto fue porque del Papa Francisco quiso destacar la trayectoria y el trabajo eclesial de Suárez Inda.

Los otros cuatro príncipes de la Iglesia son: Norberto Rivera Carrera, Arzobispo primado de México; Juan Sandoval Iñíguez, Arzobispo emérito de Guadalajara; José Francisco Robles, Arzobispo de Guadalajara y; Javier Lozano Barragán, Presidente del Pontificio Consejo para la Pastoral de los Agentes Sanitarios.

El Papa Francisco dio a conocer la lista de los 20 obispos que serán los futuros "príncipes de la Iglesia"; la sorpresa no se hizo esperar cuando entre los nombres se encontraba el de Alberto Suárez Inda, arzobispo de Morelia, arzobispo de una arquidiócesis que nunca había tenido un purpurado. Asimismo, ante miles de personas congregadas en la Plaza de San Pedro, el Papa Francisco señaló que la consagración se llevará a cabo el 14 de febrero próximo.

El nombramiento de Suárez Inda es importante ya que con éste se espera dar esperanza y fe a un pueblo mexicano que ha sido punto de enfrentamientos y disputas de magnitud mundial.

Hasta poco antes de que Suárez Inda enviara su renuncia al Vaticano, al alcanzar el límite de edad para la jubilación obligatoria. "Yo quisiera que el Papa aceptara mi renuncia para dedicarme a la labor pastoral desde otro ámbito, pero la decisión final está en sus manos", señaló en una entrevista reproducida por el diario en línea Milenio.

Entre algunos logros dentro de la trayectoria de Suárez Inda podemos ver que fue nombrado por Juan pablo II como el octavo arzobispo de Morelia; desempeñando también entre 2004 y 2009 el cargo como vicepresidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

Al Papa Francisco pareció no importarle la carta de renuncia y, de manera sorpresiva, lo eligió como nuevo cardenal. La sorpresa no sólo se debe a la elección del mexicano Alberto Suárez Inda, sino a la selección que el Papa Francisco realizó, ya que se puede notar que su elección da prioridad a zonas que antes no eran tomadas muy en cuenta: "Son cardenales de lugares usualmente pasados por alto, como Cabo Verde, la isla de Tonga en el Pacífico, Panamá, Tailandia y Uruguay", dijo John L. Allen; llama la atención que no figure en la lista ningún arzobispo estadounidense o canadiense.

Las felicitaciones a la Arquidiócesis de Morelia no se hicieron esperar; los obispos de México manifestaron sus mejores deseos a Suárez Inda, en quien confían que lleve a cabo un excelente trabajo.

El discurso del Papa Francisco terminó con una breve reflexión sobre la violencia y las personas que no intentan frenarla sin hacer daño a sus semejantes, y prestó mayor importancia a la idea de que la violencia genera más violencia.