Es cada vez más complicada la situación económica a la que se enfrenta Venezuela con el paso de los días. El presidente Nicolás Maduro posee un apoyo de apenas el 23% de la población, además se ha puesto en contra de los Estados Unidos, España y también del ex presidente José María Aznar. Se estima que el precio petróleo se habría derrumbado en 45%. Las ventas de crudo en el país cada vez son menos, lo que complica realmente la situación al ser el principal producto de exportación con el que paga las importaciones.

Venezuela posee una gran escasez de alimentos y medicamentos, cosa que se puede observar en todos los mercados donde la gente debe hacer cola para comprar y muchas veces no consigue productos básicos como el azúcar o la leche. Hace menos de dos años que Nicolás Maduro se encuentra en el poder y su popularidad cada vez se está derrumbando más llegando a un porcentaje de rechazos del 70% de la población Venezolana, según una encuesta realizada por Datanálisis. Muchas personas partidarias del gobierno del difunto presidente Hugo Chávez no se encuentran para nada a favor del gobierno de Maduro.

El lunes 15 de diciembre hubo una marcha a favor del presidente venezolano, fue allí donde más se notó su falta de apoyo ya que para que concurriera más gente llevó a los funcionarios públicos del interior en varios autobuses. Muchas personas esperaban que en su discurso Maduro anunciara nuevas medidas económicas que permitieran al país recuperarse de la crisis, pero lejos estuvo de realizarlo y continuó con sus críticas hacia Bush y Aznar.

El presidente estadounidense Barack Obama firmó el día de ayer sanciones hacia Venezuela distanciándose aún más del presidente Nicolás Maduro, con unos 56 cargos contra funcionarios que podrían subir hasta los 200 por haber violado los derechos humanos en las protestas realizadas donde 43 personas que reclamaban sus derechos fueron asesinadas sin piedad.

Las sanciones de Estados Unidos contra Venezuela consisten en la congelación de activos y se prohíbe emitir visados a los funcionarios del gobierno de Maduro que Estados Unidos considere relacionados con la represión que se produjo el pasado febrero y que terminó con decenas de muertos y cientos de heridos.