Después de la repercusión internacional que ha tenido el caso Ayotzinapa en México gracias a que voces de la sociedad civil se han sumado a la exigencia de justicia por la desaparición de estudiantes normalistas el pasado 26 y 27 de septiembre pasados, los familiares de los 42 normalistas que aún se encuentran en calidad de desaparecidos pidieron la intervención del Papa Francisco, esto luego de que se llevó a cabo una homilía encabezada por el nuncio apostólico en México, Chistophe Pierre, a casi tres meses del horror que han vivido estas familias y que ha cimbrado las estructuras institucionales del país.

El actual gobierno mexicano, pese a los esfuerzos que indudablemente ha mostrado para coadyuvar en las investigaciones para dar con el rastro de los 42 estudiantes desaparecidos en Iguala, Guerrero, no se ha dado abasto para poder cubrir la demanda de justicia. Esto a casi ya tres meses que el ex alcalde José Luis Abarca en el funesto día en el que su esposa María de los Ángeles Pineda iba a rendir su informe como presidenta del DIF municipal, ordenó a un grupo de policías coludidos con el crimen organizado que desapareciera al grupo de estudiantes y hasta entonces no se sabe el paradero de ellos, aunque se presume que fueron asesinados y calcinados en un basurero de Cocula.

A pesar de que estos hechos pudieron haber salido de un cuento de terror donde los psicópatas son protagonistas, la realidad es que en Guerrero esto parece ser una constante, y por esta misma razón voces internacionales se han sumado a la exigencia de justicia de los padres de familia que, a pesar del dolor que viven por la ausencia de sus hijos, han manifestado que desean a la sociedad mexicana felices fiestas, aunque ellos, naturalmente, han reconocido que no tendrán el mismo espíritu por la ausencia de sus seres queridos en este periodo navideño.

Por otra parte, académicos estadounidenses de talla internacional, como Noam Chomsky, Medea Benjamin y Daniel Ellsberg, se han pronunciado al respecto, prueba de ello son las firmas que han emitido en la declaración "Alto inmediato a la matanza de estudiantes: Paz, justicia y democracia para México", dirigida a autoridades gubernamentales de México y Estados Unidos, y publicada en el sitio web de The Campaign for Peace and Democracy, para mostrar su indignación y solidaridad con los familiares en la exigencia de justicia por el caso Ayotzinapa.