Si cometes un delito y te pillan es normal que lo pagues yendo a prisión, algo que para algunos es hasta una solución por más que se vea privado de su libertad, dependiendo del delito, la cárcel puede contribuir a volver a encauzar su vida, no en todos los sitios del mundo, claro está.

Las autoridades de algunos países realizan ingentes esfuerzos económicos para darle al condenado una segunda oportunidad pagando cursos de reinserción o en muchos casos el preso culmina sus estudios al punto de llegar a cursar carreras universitarias y terminarlas, pues si de algo disponen es de tiempo y más si su delito ha sido considerado grave.

Una segunda oportunidad es justa, lógica y necesaria pero el resto de la sociedad es quien costea ese error y esa segunda oportunidad, al menos eso era así hasta hace poco, en Alemania y Dinamarca los presos pagan por estar en la cárcel y parece que pronto esto será imitado por más países europeos, sin ir más lejos el #Gobierno holandés está decidido a imitar a los dos pioneros en estas imposiciones.

Con esta medida el gobierno de Holanda aspira a ahorrar mediante esta nueva ley, de aprobarse, 65 millones de euros al año, entre costes policiales y judiciales. La propuesta es analizada por el Consejo de la Magistratura y la Fiscalía General del Estado holandés, la cual llegará antes de fin de año al parlamento.

La iniciativa impulsada pretende recaudar una media de 11 mil 500 euros por interno y no se harían excepciones; de aprobarse la ley, los padres de menores recluidos en centros de reinserción e incluso aquellos en instituciones psiquiátricas también se agregarían a la medida, amén de que los actos cometidos por ellos no deben ser pagados, desde el punto de vista material por el resto de la ciudadanía, afirmó categóricamente el portavoz de justicia de Holanda.

Aunque la ley especifica que se les cobrará el equivalente a dos años de condena, si la pena es más larga el recluso no pagará más allá de ese tiempo determinado, los presos en Holanda pasan un período de reclusión promedio de 90 días. De las actuales 29 cárceles que posee el país, algunas de ellas se encuentran cerradas por el descenso de criminalidad en toda Europa, en contraste de lo sucedido en la década de los 90, cuando el aumento de criminalidad sufrió un aumento tal que obligó a construir cárceles nuevas. 20 años más tarde la situación se revierte.

Si la tendencia a cobrar a los presos continúa, en pocos años la posibilidad que se sumen más países es alta y puede traspasar continentes, pues además funciona, visto los resultados de Alemania y Dinamarca.