Google News huye de España. El servicio ofrecido por Google estará obligado a pagar un canon a los editores que usen este servicio, el cual lista las noticias de aquellos medios que lo solicitan al gigante multicolor. Sí, la medida va en contra de toda lógica pues, gracias a Google News, entre otros servicios similares ofrecidos por otras empresas, los periódicos españoles consiguen una gran cantidad de visitas, las cuales, dada su actividad, se traducen en ingresos.

Sin embargo, el empresariado español vive en una constante borrachera capitalista, que le lleva a promover auténticas salvajadas y barbaridades de toda índole. Estas tienen tal calibre en ocasiones que, a medio y largo plazo, son perjudiciales para sus mismos promotores. Precisamente, este es el caso del canon que Google News y, probablemente, otros agregadores de noticias, tendrán que pagar.

El caso es que el Gobierno de España va a llevar adelante una Ley de Propiedad Intelectual que, además de ser la más restrictiva del continente europeo, está promovida por los grandes editores, por los dueños de las grandes cabeceras del país. El actual escenario permite que los medios digitales de pequeño y medio tamaño puedan competir en igualdad de condiciones con los grandes medios. Así que, de alguna manera, se tienen que quitar la competencia de encima. Y no se trata solo de la competencia, sino de ostentar el cuarto poder, de mantener el oligopolio de la información. En países como España, en los que existe una brecha tan grande entre ricos y pobres, es esencial el dominio de la información para el mantenimiento del status quo.

Sea como fuere, el caso es que, a pesar de las maquiavélicas intenciones de los grandes editores españoles, muestran una gran ignorancia del medio. En realidad, Google News les quita oportunidades a todos por igual, pero no impide el acceso a los contenidos por parte de los usuarios a través de un buscador, como el mismo Google. De hecho, al nueva legislación española no penaliza los resultados de búsqueda de los buscadores más generalistas, así que los usuarios podrán seguir accediendo a los contenidos de los medios a través de estos buscadores.

Los promotores de esta ley suponen que la fama de sus cabeceras lleva a los usuarios a teclear el nombre de sus periódicos en el cuadro de búsqueda de Google o del navegador, sin embargo, esta es una hipótesis bastante arriesgada y peligrosa. Probablemente, más pronto que tarde, el Gobierno español se verá obligado a dar marcha atrás a esta ley. Y no sería extraño que fueran los mismos gigantes de la comunicación en España quienes presionaran al Gobierno para que dé marcha atrás. #Internet