La XXIV Cumbre Latinoamericana celebrada en Veracruz, México, se inició con la búsqueda de un nuevo procedimiento para favorecer el crecimiento. Las dificultades para conseguir la convergencia de opiniones han sido muchas, pero lo que sí se ha dejado en claro es que la #Educación, acompañada de fuertes reformas en su estructura, es el camino común.

Según explicaba la secretaria general de Iberoamérica, Rebeca Grynspan, “América Latina debe afrontar una renovación en sus políticas sociales para conseguir un nuevo auge en el desarrollo, y los medios para conseguirlo son la apuesta por un mayor rendimiento fomentando así futuras innovaciones”

Mientras que en España se contempla como el presidente Mariano Rajoy alaba sus políticas de austeridad, anunciando un supuesto crecimiento que la población no percibe. El FMI sigue alabando la actuación de algunos países que han seguido este modelo de desarrollo, que según numerosos expertos, no da los resultados que quieren vender.

El presidente de Costa Rica, afirma que la prosperidad de Latinoamérica pasa por la inversión en los sectores adecuados, “apostando por las nuevas tecnologías, acabando con los monopolios económicos y sumándose al mercado mundial” 

El mayor objetivo, como defiende Grynspan, tiene que ser el fomento de la educación, nuestro crecimiento pasa por comprender que “el porvenir ya no se encuentra en los bienes de cada país, sino en los nuevos avances tecnológicos y eso solo puede conseguirse con inversiones que fomenten la investigación”

Si bien, ante los desacuerdos cada vez más crecientes, la XXIV Cumbre de Iberoamérica terminó con el intento de encontrar los aspectos comunes que unen a todos los países que participan en ella. Dejando aparcados los desacuerdos políticos y los negocios, se evitaron las rencillas que podrían haber culminado con la ruptura de su unión. Aunque ya muchos países han abandonado por completo la reunión, destacando las ausencias de Venezuela y Bolivia, que mostaron su desacuerdo con la celebración de esta cumbre, la ausencia de la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, el distanciamiento de Brasil, pero sin embargo, el sitio que dejó Raúl Castro, fue el hecho más comentado.

Para hacer frente a la debilidad que se entrevé, de las cada vez más desiertas reuniones, la Cumbre ha pactado una serie de puntos que componen el plan de actuación, lo que se ha llamado “Erasmus Iberoamericano” por el cual se pretende conseguir la libre circulación de estudiantes, catedráticos e investigadores.