El viaje ha transcurrido desde la ciudad china de Yiwu hasta Madrid, pasando por Kazajistán, Rusia, Bielorrusia, Polonia, Alemania y Francia. 30 de los 40 contenedores ya han sido descargados en las instalaciones de Adif en Madrid.

La ruta comercial que se acaba de abrir entre los dos países se ha realizado utilizando el Transiberiano y el Expreso de Oriente y pone la primera piedra en una relación de la que los dos países esperan muchos rédito en un futuro próximo. La comunidad china en España es de las más importantes del país y tiene en Madrid multitud de negocios.

El convoy tenía un peso bruto de considerable magnitud, mil 400 toneladas, modificando locomotora cada 800 kilómetros, con cambios de ancho de vías en Kazajistán, Bielorrusia y Francia. El gobierno chino dice que se acorta mucho en tiempo y costo, el intercambio comercial entre los dos países. La contaminación ambiental también se reduce drásticamente respecto al transporte en carretera, un 60%, algo importante en estas fechas donde el cambio climático acecha a todo el planeta.

El tren ha llegado a Madrid según la embajada China lleno de artesanía, papelería y productos de uso doméstico. Regresará después de navidad, repleto de jamón, aceite de oliva, y del apreciado vino español. Para España, China es su séptimo socio comercial en la Unión Europea y para China es el mayor socio comercial de España fuera de la Unión Europea.

Se espera por parte de los dos gobiernos que esta nueva ruta comercial sea el principio de muchas entre los dos países que beneficie a ambos. España está todavía sufriendo los efectos de la gran crisis económica que todavía le afecta y su socio oriental a su vez necesita mercados donde vender la inmensa cantidad de productos que fabrica.

En este sentido China ha tenido una mayor vista comercial que la de su vecina Rusia, que también podría poner en marcha iniciativas de este tipo, pero que con la actual política de Vladimir Putin tendrá que pasar mucho tiempo para que las relaciones con la Unión Europea vuelvan a la normalidad perdida.