El primer ministro pakistaní, Nawaz Sharif, ha decretado 3 días de luto en el país, consternación e incredulidad son los sentimientos que se agolpan entre los pakistaníes ante un atentado de estas características. Un atentado siempre es terrible, pero más lo es cuando se perpetra contra una escuela de niños, como ha ocurrido en la ciudad de Peshawar.

El ataque de los talibanes es una respuesta a la persecución del gobierno de Pakistán contra ellos y lo cierto es que, aunque las autoridades del país asiático se lo temían por algún acto de represalia, no se pensaba que fuera a ser de las proporciones del ocurrido. Desde el Gobierno han mandado un mensaje a la opinión pública nacional e internacional de total condena sobre el grave atentado y la permanente convicción de perseguir la lacra del terrorismo islámico hasta que se marche del país. No han dudado los portavoces gubernamentales en tildar de bestias inhumanas a los talibanes.

El brutal ataque comenzó poco antes del mediodía de este martes, cuando una decena de hombres fuertemente armados y con uniformes de la guardia fronteriza entraron en la Escuela Pública del Ejército y sin mediar palabra empezaron a disparar a niños y profesores sin piedad de ningún tipo. Del total de los 131 fallecidos, un centenar son niños de entre 6 y 12 años y decenas fueron heridos, algunos de ellos de extrema gravedad, sin que se pueda descartar que la cifra de muertos pueda aumentar en las próximas horas. Los atacantes talibanes resultaron muertos tras la intervención militar pakistaní.

Parece increíble que en pleno siglo XXI y en nombre de la religión se sigan cometiendo estas locuras violentas y sanguinarias, que no entienden de razón ni de motivo. En esta ocasión se han cebado con muchos niños inocentes que no tenían culpa de nada. Cabe preguntarnos qué hubiese ocurrido si este crimen se hubiera cometido en la escuela de un país occidental ¿Cómo serían la respuestas de las potencias occidentales? Ojalá nunca lo sepamos, pero lo que está claro es que la barbarie terrorista talibán debe acabar por el bien del mundo.