Después de que en el 2009 Carlos Slim hiciera un préstamo a la empresa por 250 millones de dólares, que ayudaron a solventar y salir de la crisis económica que estaba sufriendo el rotativo, el magnate mexicano tuvo la posibilidad de obtener mayor presencia accionaria, al adquirir la opción de poder comprar más acciones.

A través de un comunicado el prestigiado diario dio a conocer que Slim hizó valida esta opción, adquiriendo acciones de clase A; con un valor de 101 millones de dólares, haciéndolo poseedor de 27.8 millones de esos títulos, aumentando sus acciones de un 8% a un 17% del valor de la empresa.

A pesar de que con esta acción se ha convertido en el mayor inversor individual del grupo (fuera de la familia Sulzberger, que son quienes controlan el diario), no tendrá influencia en el Consejo de Administración, ya que para tener derecho de voto y poder decidir el futuro del periódico se necesitan acciones de tipo B, las cuales están controladas en su mayoría por la familia Ochs-Sulzberger.

Esta transición generará ingresos por 101 millones de dólares que serán destinados a evitar la disolución de otros accionistas pequeños, según se informó en el comunicado. The NYT admitió que su edición impresa está teniendo problemas por la disminución de la publicidad, sin embargo ya se encuentran trabajando para aumentar su presencia en el mundo digital, sin embargo hasta ahora los suscriptores y lectores digitales no han podido compensar las pérdidas.

Slim no es el único empresario que ha decidido invertir en medios impresos; en 2013 Jeff Bezos compró el Washington Post por 250 millones de dólares (convirtiéndose en una de las mayores compras del año) y Warren Buffett se convirtió en la mayor sorpresa del 2012 al invertir en 28 diarios locales de los Estados Unidos, a pesar de que él había pronosticado la desaparición de los medios impresos.

Está no es la primera vez que el segundo hombre más rico del mundo intenta tener presencia en los medios de comunicación, ya que había intentado tener presencia en la televisión mexicana, pero esta no fue posible al quedar fuera de la licitación de los nuevos canales.

El magnate de las telecomunicaciones también se ha convertido en el mayor accionista del grupo español FCC, después de que fracasaran las negociaciones del grupo con el multimillonario estadounidense George Soros. De esta manera Slim ha aumentado su presencia e inversiones a nivel mundial.