Vex Ashley cuenta con apenas 25 años y ya es toda una personalidad en #Internet, pues su trabajo artístico ha trascendido fronteras; su forma de reinventar la manera de hacer cine la ha colocado como favorita entre los cibernautas más exigentes; apoyada por su novio y algunas amigas es como decidió darle un giro completo a este universo donde la carne y la banalidad siempre mantienen el mismo ritmo monótono.

Lo que hace esta joven actriz, productora y directora es mostrarnos elementos simbólicos que se mezclan con los movimientos corporales, todo esto acompañado de armoniosos colores y luces, permitiendo que todo sea más delicado y sensual; se aleja bastante de la relación genital y se concentra en la armonía corporal y el cuidado estético, revolucionando los patrones de contacto en la pantalla, realizando muchas de las veces tomas que en el cine para adultos común y corriente no se harían. Lo que hace de ella una productora experimental, pues explota cada uno de los elementos hasta lo inimaginable, como prueba de ello tenemos Proof // of the reflective property.

Quizá para muchos el trabajo de Vex Ashley no tiene nada de revolucionario, sino que más bien mantiene a lo largo de todas las escenas una línea bastante pronunciada hacia el erotismo y el juego amoroso, cosa que le resta puntos en la industria del cine para adultos por no mostrar bastantes escenas explicitas en primer plano, escenas que objetualizan al cuerpo convirtiéndolo en una máquina sin sentimientos; sin embargo, esto parece no impórtale a sus seguidores que día a día acceden a internet para ver y deleitarse de sus vídeos, los cuales, como ya lo he mencionado, constan de una carga simbólica que sólo es apreciada por aquellos que no sólo mantienen los ojos en el cuerpo de las actrices y actores.

Quizá uno de sus trabajos donde el simbolismo se hace evidente es The inmaculate heart, donde por medio de la luz y los propios movimientos de Vex Ashley nos representa una figura virginal en un estado de semi-éxtasis y pronta al paroxismo espiritual, llegando así a convertirse en clara referencia hacia la religión.

El coito es lo que menos interesa para Vex Ashley, ya que otorga mayor importancia a otro tipo de contacto tales como las caricias lentas y pausadas, los besos delicados, elemento que para amantes del cine para adultos duro, gonzo, u otros géneros, resulta aburrido e incluso nada atractivo; sin embargo, esta visión se debe a que se nos ha enseñado que en esta clase de mundo lo más importante son los grandes atributos femeninos, hombres de medidas descomunales, mujeres exuberantes y poco naturales; lo que ha ocasionado que el cuerpo virtualizado ocupe el lugar del cuerpo real.

Lo que tenemos a lo largo del trabajo de Vex Ashley es un cuidadoso manejo de las tomas, que más allá de la monotonía del cine para adultos comercial y común, Vex se esmera por mostrarnos planos artísticos que sólo puede lograr una profesional en las artes visuales, belleza artística que se mantiene desde la aparición de Past time hasta Monitor II.

Si tuviéramos que hacer una analogía del trabajo de Vex Ashley con cualquiera de las películas de Brazzers, podríamos decir que la primera es como asistir a un concierto de música sinfónica, mientras que en el segundo, es aventarse a un poderoso reggaetón callejero. Pero bueno, cada quien tiene sus gustos. Vex es para personas más exquisitas, pues como lo han dicho muchos cibernautas, es toda una "estrella [de cine para adultos] de buen gusto".