Los británicos Paul Thomas de 29 años de edad y Ashlea Thomas de 21 años de edad, se encuentran enfrentando un proceso penal, ya que su hijo, de apenas 11 meses de nacido , fue presuntamente asesinado por ellos mismos, tal como lo informa el diario Daily Mail.

Lo llamativo del asunto surge cuando en 2012, el neonato Oliver Sargent, fue encontrado en la casa de sus padres en el condado de Telford, Shropshire, Inglaterra, sin respiración y sangrando del ojo derecho.

El bebé fue trasladado inmediatamente en ambulancia al hospital Princess Royal. Los estudios dieron como resultado que el niño tenía una fractura en el lado izquierdo de la cabeza; así mismo los especialistas notaron que el infante presentaba viejas marcas y cicatrices en todo el cuerpo. Oliver Sargent se encontraba tan lesionado, que luego de 4 horas de hospitalizado falleció.

Los padres del ahora occiso, niegan completamente tener que ver con los hechos e incluso en sus declaraciones culparon a su perro 'Rocco', que vive con ellos, de todas las lesiones que Oliver tenía, olvidando que de cualquier manera, ellos son responsables de todo lo que le ocurría al infante. Además de no proporcionaron ninguna pista convincente ante las autoridades, es decir, no fundamentaron que el perro fue quien le realizó el daño al bebé y solo mencionaron que el niño se entretenía con los juguetes del perro y por esta razón el canino lo atacaba.

Han pasado tres años desde que falleció el bebé Oliver Sargent, una de las pruebas más fehacientes que apuntan a que la madre estuvo involucrada en el fallecimiento del menor, es la declaración de un testigo que escuchó a Ashlea Thomas preguntar a su madre afuera del hospital: "¿Cuánto tiempo crees que me den?" refiriéndose a su estadía en la cárcel. #Padres hoy #Animales

La policía británica sigue investigando el caso y dieron un tiempo estimado de cinco semanas más para poder concluir definitivamente y cerrar el caso. El maltrato infantil y el asesinato son temas muy penados en Inglaterra, por tanto, de concluirse que son totalmente culpables pasarán un largo tiempo tras las rejas.