Según las estadísticas, se mantiene en este año la tendencia en cuanto a la disminución de matrimonios y el aumento de divorcios a nivel mundial. Los especialistas en el tema sostienen, que una de las razones por la que se está presentando dicha situación, es porque muchas personas contraen nupcias sin considerar si se podrán adaptar (positivamente) a los cambios que implica la vida en pareja. "Nos casamos y a ver que sale, ya Dios dirá", "el matrimonio es un albur, no sabes cómo te va a ir", expresan algunas personas.

¿Y cómo sabemos si somos aptos para la vida en pareja? Los consejeros matrimoniales afirman, que para lograr una buena relación conyugal, debemos tener varias características y condiciones antes de cohabitar con la persona que amamos, como las siguientes:

  • Cuando deseamos una relación sentimental estable, y ya hemos alcanzado un buen nivel de madurez mental.

  • Tenemos la firme intención de formar una #Familia.

  • Ya somos personas responsables que afrontamos los problemas, y no vamos a correr a la primera discusión (que tengamos con la pareja) a la casa de nuestros padres.

  • Porque existe una compatibilidad (comprobada) con nuestra pareja.

  • Tenemos plena seguridad de nuestros sentimientos hacia la persona amada.

  • Estamos leyendo, escuchando opiniones, observando a personas casadas y asimilando todos los conocimientos relacionados con la vida conyugal.

    Y si estamos dispuestos a:

  1. Mantener la exclusividad sexual que se adquiere al casarse. No andar buscando otra relación aparte de la que ya tenemos.

  2. Conservar una sana distancia con el resto de personas de nuestro sexo contrario. Darse a respetar, no coquetear ni enviar señales corporales que pueden malinterpretarse (mujeres) u hostigar (hombres) en el trato con otras personas.

  3. Ser recíprocos. Dar en la misma medida en la que exigimos a nuestra pareja.

  4. Mantener una buena presentación y cuidar nuestro cuerpo.

Si tenemos una mentalidad positiva y las características anteriores, significa que somos buenos candidatos para la vida en pareja.

No contamos con las condiciones ni con una mentalidad adecuada

para la vida matrimonial cuando:

  • No estamos dispuestos a ser sinceros, ni pacientes ni fieles con nuestra pareja. Tampoco queremos marcar una respetuosa distancia con el resto de las personas de sexo opuesto.

  • No vamos a cuidar nuestro aspecto físico.

  • No nos complementamos con la persona amada, ni tenemos puntos de afinidad, somos muy diferentes en casi todo.

  • Pensamos hacer (ya casados) todo aquello que nos faltó hacer cuando éramos solteros.

  • Somos egoístas, no sabemos o no deseamos compartir nada.

  • Tenemos problemas con la forma de beber (alcoholismo).

  • No queremos a nuestra pareja, pero alguien nos dijo que con el tiempo podemos llegar a quererla.

  • Buscamos casarnos sólo para tener quien nos lave y planche la ropa, y nos haga la comida (dicen algunos hombres); o para que nos mantengan (dicen algunas mujeres).

  • No nos interesa leer temas relacionados con la vida marital, tampoco deseamos prepararnos en ningún aspecto.

    En este último caso, es mejor posponer el matrimonio hasta que se tengan las condiciones idóneas, o una mentalidad adecuada (positiva), que permitan la armonía en la cohabitación con la persona amada. #Psicología