El Distrito Sur de Texas, Estados Unidos, sentenció a principios de mes al hacker informático Fidel Salinas con seis meses de prisión y multa de u$d 10.600. Luego de ser declarado culpable por un delito menor de fraude y abuso. El cargo fue como consecuencia de reiterados escaneos a la página web oficial del Condado de Hidalgo, Texas en busca de vulnerabilidades, a principios de 2012. Antes de la sentencia final, el FBI había vinculado a Fidel con 44 cargos de piratería y acoso cibernético. Con su caso terminado, Salinas relata el por qué de los abrumadores cargos vacíos del que fue inculpado.

Trabaja con nosotros o inventamos cargos

Cuando fue descubierto, a principios de 2012, el hacker tenía 28 años y estaba vinculado al grupo activista Anonymous. En mayo de 2013, varios meses después de su detención, en el transcurso de un interrogatorio de seis horas con dos agentes del Distrito Sur del FBI de la oficina de Texas, le pidieron que obtuviera información sobre los cárteles mexicanos de la droga y de gobiernos locales que aceptaban sobornos del narcotráfico. Salinas, en entrevista con WIRED expresó: "Me pidieron que reúna información sobre funcionarios electos, miembros del cártel o cualquier otra persona para obtener datos. Les dije que no". Ante la negativa y resistencia de Salinas, el FBI inventó los 44 cargos de piratería y acoso cibernético.

FBI, nosotros no reclutamos hackers

La casa de Salinas fue allanada a principios de 2012 en busca de elementos que comprueben su presunta piratería informática. Tras ser detenido e incautado su equipo informático fue puesto en libertad bajo fianza. En mayo de 2013, recibe el llamado del FBI para que recuperará los equipos confiscados. Pero en realidad fue conducido a una habitación para interrogatorio. Tras horas de discusión, sobre la tarea de recabar información de los cárteles, el hacker respondía: "Yo no voy a delatar".

Las mismas tácticas recurrentes

El abogado de Fidel Salinas, Ekeland, manifestó que su defendido no testificó sobre las denuncias de piratería porque no había un juicio. Él aconsejó a Salinas a no contar nada de la historia hasta que sea dictada la sentencia, y no se caiga el acuerdo con la fiscalía. Según el abogado, los 44 cargos eran insostenibles. Ekeland dijo: "Es una táctica de intimidación diseñada para lograr que se pliegue, para que suplique o coopere". En declaración a WIRED, Ekeland agregó: "Lo siento por todas las personas que no cuentan con el apoyo que Fidel tenía... Hay un montón de Fidel Salinas por ahí que no son tan afortunados".
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