Un japonés que practicaba surf en el Este de Australia fue aparentemente atacado este lunes por un tiburón que le arrancó las dos piernas. Esto sucede un día después de que otro hombre sufriera graves lesiones en la misma zona, al parecer también por este animal salvaje.

La policía dijo que el hombre de 41 años de edad, murió tras el ataque en un punto turístico conocido como Shelly Beach, cerca de Ballina, a unos 187 kilómetros (116 millas) al sur de Brisbane.

Como el ataque del animal fue muy cerca de la orilla, un grupo de surfistas que entrenaba junto con él le ayudó a salir del agua para darle los primeros auxilios, pero fue en vano, pues las heridas eran cosa seria, ya que las piernas ni siquiera las tenía. "Podemos confirmar que el hombre es un ciudadano japonés, de 41 años de edad," dijo el Detective Inspector, Cameron Lindsay, al periódico local Northern Star, quien agregó que se están haciendo esfuerzos para ponerse en contacto con su familia. El hombre vivía en la zona de Ballina desde hacía 12 meses y era común verlo practicando surf.

El propietario de un café local, identificado sólo como Karen, dijo a los periodistas que el tiburón salió de la nada: "Simplemente ocurrió entre un puñado de surfistas", dijo. "No estaban lejos, desde aquí se podían ver. El hombre perdió las dos piernas."

El detective Lindsay confirmó que "el surfista japonés tenía lesiones graves en las piernas que fueron sustanciales, eso fue lo que lo llevó a una tener una pérdida significativa de sangre". Por su parte, el Alcalde de Ballina, David Wright, dijo que los rescatistas creen que se trata de un gran tiburón blanco: "Para que un tiburón pueda hacer lo que hizo en una persona sentada en una tabla de surf, es porque es muy grande", dijo.

Las playas en la zona fueron cerradas después de la fatalidad, que se produjo apenas un día después de Jabes Reitman, de 35 años, fue atacado, igual que el japonés,  mientras estaba sentado en su tabla de surf en la Playa de Siete Millas cerca de Byron Bay, a sólo 30 kilómetros al norte de Ballina. Esta otra víctima sufrió un corte en la espalda y heridas punzantes a sus glúteos.

"Algo saltó fuera del agua y me agarró la cadera, me arrastró fuera de mi tabla y me sacudió bajo el agua", dijo a la Australian Broadcasting Corporation.

"Tuve que regresar reme y reme y reme alrededor de unos 60 metros de vuelta a la orilla."

Los tiburones son un elemento habitual en aguas australianas, y los nadadores y surfistas han tenido que enfrentarse a tener encuentros con los animales este verano.

Los expertos dicen que los ataques de los tiburones están aumentando como los deportes acuáticos.

Las muertes, sin embargo, siguen siendo raras -aunque dos adolescentes murieron en ataques de tiburones en diciembre, una en la costa oeste del país y uno en el este-. (Entonces no tan raras!) #Vacaciones