Ahora que el nuevo bebé real esté a punto de nacer la seguridad del Palacio se encuentra de con 'las antenas bien paradas' y es que cuando este tipo de acontecimientos se acercan, los fanáticos hacen su aparición.

Por esta razón y tras las continuas amenazas que podría estar recibiendo la duquesa de Cambrigde, la policía ha tenido que duplicar sus cuidados para evitar que Kate Middleton se enfrente a algún peligro.

Ya la policía especializada rastrea posibles amenazas por internet, mientras oficiales y enfermeras psiquiátricas tienen vigilados a más de 200 acosadores que podrían resultar ser un peligro para la duquesa, y lo hacen a través de visitas personalizadas para revisar que todos y cada uno de quienes representan un riesgo para su integridad o la de su bebé, se encuentren vigilados, atendidos y tengan a la mano los medicamentos que necesitan, de ese modo se reduce el riesgo de que la futura mamá sea víctima de un ataque o un incidente violento, al asegurarse que tienen acceso a servicios de salud mental o que son atendidos en una unidad segura.

Dai Davies, ex jefe de la protección real de la Policía Metropolitana dijo que la prevención es la clave de la seguridad pues en más del 50% de los casos de ataques, la persona obsesionada anuncia que tiene planes de actuar.

El FTAC, Fixated Threat Assessment Centre (centro de evaluación de amenazas de obsesionados), está conformado por enfermeras especialistas en psiquiatría, detectives, y un oficial de apoyo a la comunidad.

Toda esta movilidad centrada en la esposa del príncipe William es porque existen registros de que alrededor del 40% de los acosadores más peligrosos de Gran Bretaña centran sus obsesiones en la realeza. Basta mencionar que en el Palacio de Buckingham se reciben 10 mil cartas al año de personas obsesionadas o enfermas mentales.

Muchos vigilan de muy cerca los pasos de la realeza porque están convencidos de que pertenecen a ella, o de que son los únicos y verdaderos herederos al trono, o porque están enamorados de alguno de los príncipes.