Numerosos cirios fueron colocados a un costado del altar principal de la catedral de Colonia, en el marco de una ceremonia religiosa

La nación alemana rindió un homenaje a los fallecidos por el reciente siniestro de un avión de la línea Germanwings. Se trató de una ceremonia fúnebre de Estado en donde, más que explicaciones acerca de la tragedia, se ofreció apoyo moral a los parientes de los fallecidos y se honró a quienes participaron de manera voluntaria en la recuperación de los restos de la aeronave accidentada.

Un total de 150 velas encendidas, idénticas por completo, fueron colocadas a un costado del altar principal de la catedral de Colonia. Cada una por cada fallecido en el catastrófico evento y todo ello en el marco de una ceremonia ecuménica.

Llama la atención que una de esas velas fue colocada en honor de Andreas Lubitz, el copiloto del vuelo 9525 de Germanwings, quien presuntamente provocó intencionalmente la caída del Airbus, debido a sus problemas emocionales y tendencias suicidas. La aeronave realizaba el trayecto entre la ciudad de Barcelona y Düsseldorf, el pasado 24 de marzo, cuando se desplomó en la región de los Alpes franceses.

La canciller alemana Angela Merkel comentó acerca de este siniestro que fue una calamidad que les desgarró el corazón a todos los habitantes de esa nación europea. Por su parte el presidente teutón Joachim Gauck dijo que el accidente fue un acto sin razón alguna, que sin embargo derivó en una lección de solidaridad.

Pero Gauck añadió además que no existen palabras capaces de describir el gran dolor que ocasionó esta tragedia, en la que una sola persona decidió arrastrar consigo a muchas otras a una muerte que deseaba para sí mismo. El político alemán calificó la caída del vuelo 9525 de Germanwings, como un evento de destrucción que aturdió a todos por sus lamentables consecuencias.

Pero allende los discursos oficiales, lo más emotivo del evento se dio cuando ingresaron al interior del sacro edificio numerosos voluntarios uniformados, quienes tomaron de la mano a los familiares de los difuntos. Trataron de consolarlos, dándoles su apoyo y palabras reconfortantes, mientras los parientes de las víctimas mostraban sus rostros bañados en lágrimas, algo que se ha repetido desde el siniestro del pasado 24 de marzo. #Aviones