Parientes de los fallecidos en el naufragio del Sewol navegaron en la zona donde se hundió el barco, en las cercanías de Corea del Sur. Los familiares de las víctimas hicieron lo anterior como un homenaje a sus seres queridos desaparecidos, al cumplirse el primer aniversario de este evento funesto que conmocionó a toda esa nación oriental.

Más de cien familiares arrojaron al mar desde un navío, numerosos crisantemos blancos y otros objetos de gran simbolismo, como bolsas con los alimentos predilectos de sus parientes desaparecidos, al mismo tiempo que pronunciaban sus nombres en alta voz. Las imágenes de este emotivo homenaje fueron transmitidas por los medios de comunicación más relevantes de Corea del Sur.

El puerto de Jindo, no lejos de donde se hundió el ferri Sewol el 16 de abril del año pasado, fue el sitio donde se realizó una ceremonia para recordar a los 304 fallecidos que ocasionó el accidente, de los cuales aún quedan algunos cuerpos por hallar.

Los parientes de los difuntos se mostraron indignados cuando apareció en el lugar Yoo Seung-min, líder parlamentario del partido en el poder. Al final el político tuvo que ser retirado con el apoyo de sus escoltas para no sufrir agresiones de los furiosos familiares.

Esa reacción deriva del enojo que tienen las familias de los fallecidos con el gobierno sudcoreano por haber reaccionado a destiempo y de manera deficiente a esta tragedia. Pero además, acusan a los funcionarios sudcoreanos de obstaculizar que se revelara la verdad del siniestro, al desarrollar movimientos políticos para que no se efectuara una investigación imparcial acerca de las causas de este hundimiento.

En este mismo sentido, personas que sobrevivieron al accidente y representantes de los fallecidos, advirtieron esta misma semana que boicotearán el acto oficial que se piensa realizar para conmemorar el primer aniversario del siniestro. También exigen que deje de bloquearse el desarrollo de la investigación.

Los parientes de los desaparecidos, de igual manera, demandan que las autoridades sudcoreanas saquen a flote el ferri hundido, el cual se encuentra sumergido a unos 40 metros de la superficie. Esto con el objetivo de encontrar por fin a las nueve personas que aún están desaparecidas, para que reciban los debidos honores funerarios.