Las principales marcas de #Moda como Gucci e Yves Saint Laurent (YSL) han acusado a Alibaba Group de continuar sacando provecho de la venta de productos de diseño falsificados. El gigante del comercio electrónico chino, prometió anteriormente combatir el comercio de falsificaciones.

No obstante, la más reciente demanda de la francesa Kering, sociedad de cartera de marcas como Gucci y YSL, indica que Alibaba no ha logrado convencer a los fabricantes de artículos de lujo de haber hecho suficiente para evitar la venta de productos falsificados en sus plataformas de venta online.

De acuerdo a lo que se manifiesta en esta nueva demanda presentada en la corte federal de Manhattan, Alibaba ha animado indirectamente esta práctica ilegal y se ha beneficiado de la venta de falsificaciones. Se acusa a Alibaba de que existen comerciantes que permiten en sus plataformas, anuncios  en los que comunican abiertamente que venden copias sin licencia.

La queja de 144 páginas dice que los algoritmos informáticos de Alibaba fueron "intencionalmente diseñados" para ofrecer las falsificaciones cuando los consumidores buscan marcas genuinas

Alibaba insiste en la denuncia de Kering no tiene "ninguna base" y se ha comprometido a luchar contra la acción. En un comunicado oficial la empresa respondió: "Nosotros continuaremos trabajando en colaboración con numerosas marcas para ayudarles a proteger su propiedad intelectual, y tenemos una sólida trayectoria de hacerlo."

"Desafortunadamente, Kering Grupo ha elegido el camino de los litigios y el despilfarro en lugar del camino de la cooperación constructiva." La defensa de Alibaba asegura que cuenta con 2.000 empleados dedicados al combate contra la falsificación y la labor de protección de los consumidores y que ha invertido enormes sumas en esta área entre 2013 y 2014.

China ha sido captada como una fuente importante de productos falsificados, que van desde gafas de sol, jeans y equipos de golf a medicamentos contra el cáncer. La queja es la segunda de Kering en un año contra Alibaba.

En julio la compañía francesa tomó una postura en contra de la firma china, pero retiró su demanda después de que las dos compañías acordaron trabajar juntos de buena fe para proteger la propiedad intelectual y garantizar un ambiente sano "ecosistema de comercio electrónico para consumidores, comerciantes y propietarios de marcas por igual ".