Tesla en la actualidad está a la vanguardia del mundo del automóvil y de las vías de investigación en cuanto a las baterías. En el continente europeo cada vez se encuentra presente en mayor cantidad de países y parece que su crecimiento no conoce techo, sin embargo parece que esta expansión de la marca tiene una excepción, España.

Causa extrañeza que una de las economías más fuertes de la Unión Europea siga sin tener instalaciones de la marca que actualmente es punta de lanza en la investigación tecnológica. Las razones podemos encontrarlas en una política energética que no ayuda en demasía a que la compañía de Musk se asiente en el país.

El gobierno del presidente Mariano Rajoy tiene ya listo un nuevo impuesto para el autoconsumo. Con esa ley el consumidor pagaría una cantidad que oscilará entre los 9 y los 15 euros por cada hogar. La batería que hace escasas fechas presentara Tesla ha recibido toda clase de aplausos tanto en América como en #Europa.  ¿Como no aplaudir a una batería que mejora el rendimiento y encima rebaja la factura de la electricidad? todo ello en el mismo espacio que ocuparía una caldera de gas que pueda tener un particular en su casa.

Estas medidas gubernamentales tendrán consecuencias negativas, no solo para el consumidor que veía la posibilidad de dejar atrás un sistema eléctrico caro, sino para todas las energías renovables,  las cuales verán encarecida la entrada en el mercado de oligopolio que hay en España.

Tesla tiene presencia en prácticamente todos los países europeos, incluida la antigua Europa del este, países como Rumanía, Bulgaria o Polonia cuentan con sus "electrolineras", como se denominan a las gasolineras de Tesla , en España no hay ni un solo punto donde poder recargar los vehículos Tesla.

Parece que de continuar así el gobierno español, corren el peligro de quedarse atrás en una carrera tecnológica y energética de vital importancia cara a un futuro donde las nuevas formas de energía no contaminante están llamadas a tener un papel vital en las economías mundiales.