La Agencia Espacial Europea tiene una herramienta que es capaz de matar. Se utiliza para comprobar si los satélites son capaces de soportar el ruido del lanzamiento y sin daños. Pero tiene un efecto secundario muy importante: puede ser incluso letal.

Sí, un sonido puede matar. El "arma sónica" capaz de quitarle la vida a un ser humano la posee la Agencia Espacial Europea (ESA). Se trata de 4 cuernos que hay en el laboratorio de acústica de la ESA en Noordwijk, Países Bajos, que en realidad sirven para probar los satélites y ver si pueden soportar la vibración y la presión acústica causada por el ruido cuando se realiza el lanzamiento de un cohete. 

Estos cuernos utilizan un flujo de gas nitrógeno para producir un sonido que supera los 154 decibelios, como lo que escucharíamos si nos pusiéramos junto a un motor de jet cuando está despegando. Sólo una breve exposición a este volumen no resulta letal (incluso si llegamos a los 185-200 dB), aunque sí que tendríamos los tímpanos rotos. Pero una exposición a largo plazo sí que puede matarnos.

¿Cuál es el mecanismo que hace que sea algo letal? Aunque no está claro del todo se cree que un sonido muy intenso puede causar un coágulo de aire que viene de los pulmones y va hacia el corazón, causando así la muerte de la persona. Pero también existe la posibilidad de que los pulmones puedan simplemente explotar bajo la presión del aire producida por el propio sonido.                                                                          

Además hay que decir que aunque no se sepa aún con certeza el modo cómo funciona sí se sabe que puede causar daños físicos incluso cuando no hacen mucho ruido, es decir, que los sonidos que son de alta intensidad como los utrasonidos, aunque sean muy potentes, son inaudibles para el oído humano pero también pueden causar daño físico. Y lo mismo ocurre con algunas frecuencias muy bajas como las llamadas infrasonido que también son peligrosas para la #Salud humana cuando estamos expuestos durante mucho tiempo.