Por Viridiana Zubieta

@Viri_Zubieta

 

¿Hasta cuando las autoridades seguirán permitiendo la devastación del medio ambiente? ¿Con que calidad moral pueden decir estas empresas que construyen complejos turísticos o habitacionales que mientras tengan autorización del gobierno no dañan a nadie? ¿Quiénes son ellos para decidir sobre la vida de otros seres vivos?

57 hectáreas del manglar de Tajamar, en la ciudad mexicana de Cancún, Quintana Roo fueron destruidas el pasado 16 de enero para la construcción de un complejo turístico denominado “Malecón Tajamar”.

Ya se habían presentado denuncias por parte del grupo activista denominado “Salvemos Manglar Tajamar”, pero aparentemente y según el gobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo contaban con todos los permisos correspondientes para realizar la tala del manglar.

Especies como cocodrilos, iguanas, serpientes y demás fauna se han visto afectadas por la destrucción de este ecosistema, muchos de ellos murieron durante la ejecución de la tala y otros tantos sobreviven aún en lo poco que quedó de la zona ecológica.

El daño fue tal que una de las organizaciones no gubernamentales más importantes del mundo, Greenpeace, colgó en su pagina web el pasado 18 de enero un artículo donde destacan la devastación de la cual ha sido objeto uno de los países con mayor extensión de manglar en el mundo y que alberga a un número inmenso de especies #Animales y vegetales, #México.[1]

Greenpeace condenó lo actos y exige, al igual que un sinnúmero de personas, a las autoridades federales y estatales correspondientes, castigos ejemplares para todos los involucrados en este proceso.

Por otro lado, el Fondo Nacional de Turismo (FONATUR) emitió un boletín el 22 de enero donde informó que desde julio de 2005 otorgó los permisos correspondientes en materia de impacto ambiental para las obras de urbanización, asimismo la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) autorizó el cambio de uso de suelo en terrenos forestales del proyecto en febrero de 2006, ambas con vigencia al 8 de febrero de 2016.

También mencionó los beneficios indirectos que traerá la construcción de este proyecto tales como: incremento de la oferta inmobiliaria, entrada de divisas por la llegada de inversionistas extranjeros, incremento en la afluencia de turistas nacionales y extranjeros y mayor consumo de servicios en la zona de afluencia.

Asimismo se informó de la supervisión por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (PROFEPA) con recorridos para la identificación de fauna silvestre (diurnos y nocturnos), se propició la migración natural de fauna silvestre a sitios contiguos mediante acciones que permitieron su protección, así como la reubicación de 42 especies de flora silvestre.

La institución asegura que el proyecto traerá grandes beneficios económicos y sociales en la región, incluso se habló de cifras mas allá de los 10 mil millones de pesos de derrama económica.[2] 

La mañana del 16 de enero el paisaje era completamente diferente, en las imágenes difundidas por diversos medios de comunicación se observa a varias especies animales muertas en el lugar de la tala, esta claro que algunos de los puntos difundidos en el citado boletín como la reubicación de las especies animales no se realizó o por lo menos no con el total de especies que vivían en este manglar.

Todos los funcionarios que han consentido esta aberración contra la naturaleza deberían caer en cuenta de que la mayoría de las visitas realizadas en esa zona de nuestro país es por parte de turistas que buscan admirar un medio natural, no para ver paisajes cotidianos de grandes y grises edificios modernos. #Ecología