Lo que nunca habíamos visto los mexicanos, sucedió.

Lo que siempre nos hemos preguntado ¿Porqué no se hace nada? Por fin aconteció.

Tuvo que llegar el santo padre a México, para que los mexicanos -los ciudadanos de a pie- nos diéramos cuenta que los milagros sí pueden existir, aunque sea por solo unos días.

Antes de que llegara el papa Francisco a tierras aztecas, ya se notaban cuadrillas de personas del #Gobierno, limpiando las calles, colocando flores y macetas en donde por casualidad, iría a pasar su santidad.

Nos sorprendió también el retiro de vendedores ambulantes principalmente en la zona del centro en el Eje Lázaro Cárdenas por lo menos durante el paso de su santidad. Algo que ningún gobierno o delegado de esta nueva Ciudad de #México ha logrado con anterioridad. ¿Milagro o Casualidad?

De igual forma, la Ciudad de México ha sido en estos días la zona más vigilada por nuestras respetables fuerzas armadas, convirtiéndola en tan solo un fin de semana, en la zona más segura del país.

Esperemos que esta vez si funcionen las cámaras de vigilancia del gobierno, que casualmente nunca funcionan cuando han existido esos delitos graves que nos han consternados a todos los habitantes de esta ciudad.

Lo que también ha logrado el papa, es burlar a las autoridades de la Ciudad de México con sus nuevas multas de transito, ya que por lo que vemos no han funcionado las foto multas en estos días, ya que el santo padre ha circulado tan rápido que ni las cámaras lo han podido captar, ha transitado en sentido contrario y se ha pasado los altos.

Ojala y no le lleguen al Vaticano sus multas correspondientes con su respectivo descuento por pronto pago.

Todos estos milagros se los debemos al papa Francisco, desafortunadamente son por solo unos días, ya que a partir de que el santo padre regrese al Vaticano, todo volverá a la normalidad.

Nuevamente y como ya estamos acostumbrados veremos basura tirada, tráfico desesperante, policías cerrando vialidades sin sentido, las fotomultas regresarán con más fuerza, vendedores ambulantes e inseguridad. ¡Por fin podremos respirar nuestra normalidad, bendito retorno a la vida real!

Esperamos que en los estados de la República en donde el papa Francisco haga sus visitas haya sucedido algo similar.

Por ejemplo en Chiapas, ojalá y hayan limpiado el Cañón de Sumidero. Impresionante belleza natural que para otros países sería motivo de orgullo y presunción, aquí se le trata como un baño público y tiradero de desechos que ha matado a la fauna de la región ya que desafortunadamente está lleno de basura y porquería, aún cuando su gobernador enarbola la bandera del Partido Ecologista.

Deseamos que en Michoacán y Ciudad Juárez, en donde la violencia e inseguridad es cosa de todos los días, se mantenga un operativo permanente y efectivo con las fuerzas armadas, para que sus habitantes puedan vivir con tranquilidad y no solo cuando hay visitas de alto nivel, se logre como por arte de magia “desaparecer” todos esos males que les aquejan.

Seguramente el Santo Padre regresará al Vaticano colmando de bendiciones a los fieles católicos que le siguen fervientemente, sin embargo esperamos y deseamos fervientemente que éstas, lleguen sin retraso y con prontitud a los diferentes niveles de gobierno federal y estatal, congresos locales y servidores públicos, para que tengan un rayo de luz –si es posible que la sigan- y que trabajen en bien de la sociedad que paga sus salarios con sus altos impuestos, para mantener ese “santo milagro” que se logró de limpieza y seguridad con la visita de su santidad a nuestro golpeado país. #Iglesia Católica