En lo que fue la Unión Sovietica están las mayores reservas del mundo en materia de petróleo. Solo que, si las sacaran a la venta, la oferta del mismo crecería a un punto tal que sus precios caerían de manera dramática y la economía mundial viviría, como ahora, en una profunda crisis.

Los países árabes, con todas sus riquezas petroleras, son los que vía la OPEP definen el equilibrio en el precio internacional de los hidrocarburos. Suben o bajan el mismo de manera que se encuentre en un equilibrio en el que se base la economía global. El resto de los países también productores aportan su petróleo en base a cuotas que hagan que el volumen total a ofrecer no altere la relación oferta/demanda, y así entonces se dan las cotizaciones a enfrentar.

Luego de caído el muro de Berlín, Rusia quedó incorporada al sistema capitalista mismo que desconocía. A más de ello, su economía se encontraba totalmente debilitada al punto que, para sobrevivir, se hacía necesario que las grandes potencias aportaran recursos a su favor a efecto de mantener a ese oso enorme tranquilo y, por los menos, alimentado. Había pavor en torno a la posibilidad de que dicho oso bajara a la Europa central no a pedir, sino a tomar.

En adición a lo anterior, Alemania Occidental se vio obligada a dar cobijo a los habitantes de la Alemania Oriental. Aunque el costo de dicha acción le fue desorbitado, la primera se encontró fortalecida por la presencia de una mano de obra antaño significada en indocumentados provenientes principalmente de países comunistas.

En esos días, en la Alemania occidental, más del 60% de su población era mayor de 50 años. Eso le significaba que, sin la mano de obra representada por los alemanes orientales, al cabo de 30 años más la población alemana tendería a desaparecer y a ser sustituida por un grueso de población principalmente musulmana que al día de hoy se multiplica en razón de la baja tasa de natalidad que en muchos países europeos sigue observando.

En mi opinión, la unión europea fue un error porque además de significar que los países poderosos, caso Alemania y Francia, tuvieran que cargar con las cuentas de países pobres como Grecia, Irlanda, España y Portugal, el costo de dar alojamiento a tanto inmigrado musulmán hizo que sus economías se vieran seriamente afectadas. 

De nada sirve ahora que el petróleo esté barato si a falta de demanda derivada del desempleo, las industrias están obligadas a trabajar en niveles por demás bajos en relación con su real capacidad de producción instalada, lo que le viene a significar altos costos unitarios y por ende inflación.

Marx y Engels hablaban de las economías de guerra como instrumentos para volver a alcanzar un equilibrio en las economías del mundo capitalista. Eso lo vimos en los años ’90 cuando Bush padre, apoyándose en Israel, propició luego del ataque a Kwait que el mundo árabe se defendiera negándose a proveer petróleo a los países que apoyaran esa acción. De ahí entonces que los precios internacionales del crudo su ubicaran en niveles excepcionalmente altos.

Yo me pregunto ahora si ante el estatismo de la economía internacional por efecto entre otras cosas de la caída de los precios del petróleo, de pronto nos vayamos a encontrar con una nueva guerra que de por resultado el repunte de los precios del petróleo ante el panorama que nos hace avizorar los conflictos en Siria y Corea del Norte. #México