En la medida en que pasa el tiempo y corren las elecciones primarias, la imagen de Donald Trump de pronto se adelgaza y luego se fortalece igual como le sucede a los paracaidistas o a los aficionados a los globos de cantoya.

En mi opinión este hombre adolece de preparación. Es fanfarrón, prepotente, falto de carisma y déspota. No obstante como es común en USA, el marketing que lo envuelve, muy atinado por cierto, hace a muchos temer que podría llegar a la cima.

Yo de antemano creo que no será así. Los mismos republicanos saben que tienen a su peor enemigo en su interior y de ahí la necesidad de un doble trabajo: hacer que este último resbale y dé con ello paso a una figura que aglutine nuevamente a todos los seguidores de ese partido hoy en día desmembrado.

Mientras lo anterior no suceda el camino se va ensanchando cada día más a favor de los demócratas, particularmente de la señora Clintton. En esta ocasión excepcionalmente las aguas son claras y tranquilas para esta última. La contienda interna en la que se encuentran los eventuales contrincantes del partido oponente, le hace a la señora una ruta sensiblemente más fácil de seguir.

Además de que el voto hispano es cada día más importante para los políticos norteamericanos, la gente del pueblo sabe bien el caos que le significaría la falta de mano obra de los trabajadores principalmente mexicanos. De ahí entonces imaginar un negro panorama sin estos, que conlleve a una escasez tal que la productividad del país entonces sí se vendría abajo.

Si en estos días se llevaran a cabo las elecciones en aquel país, pienso que los demócratas saldrían triunfadores fuera con la señora Clintton o alguien más. No podemos hacer de lado el trabajo del presidente Barack Obama quien sabemos bien dejará un agujero difícil de llenar.

Ahora bien ¿qué podría suceder en #México si finalmente #Donald Trump triunfara…? ¿De verdad aquel tipo cometería la locura de construir un muro que evite el acceso de nuestros migrantes…? Seguramente no y de alguna manera se vería forzado a enmendar sus pecados en su fase electoral y buscaría la forma de encontrar con nosotros una reconciliación.

Igual si se sucediera lo anterior ¿pero pensando en que Trump persistiera en su capricho mesiánico en contra de nosotros…? Eso resultaría fantástico para nuestro país, porque esa realidad nos obligaría a modernizar nuestra agricultura a favor de los que ya no podrán salir, y a descentralizar gracias a dicho impulso las grandes manchas urbanas que por abandonar el campo hacen que las grandes ciudades se ahoguen cada día más.

Pensando mejor las cosas, yo quisiera que ganara Trump con todo y sus amenazas. Nuestro gobierno se vería obligado a redoblar esfuerzos para compensar a favor de nuestros desempleados con más fuentes de trabajo que sustituyan a las que desaparezcan para ellos del otro lado del río Bravo.

Eso sí, condición sin equa non: que todo el dinero al alcance de los corruptos se oriente verdaderamente en aras de que en nuestra nación la gente se decida trabajar a sabiendas de que nuestro patrimonio esté bien administrado.

Es triste tener que reconocer que por culpa de la corrupción en parte seguimos dependiendo de USA. Si llegáramos a rescatar la cantidad de dinero que la envuelve y que nos pertenece, gane quien gane la presidencia en aquel país, eso no tendría por qué afectarnos.

@ap_penalosa