La Torre Eiffel cerrada todo el día, escuelas ocupadas, atascos en el tráfico vehícular con filas que alcanzaron de hasta los 650 kilómetros en toda Francia. Esta la situación en París del jueves 31 marzo, durante las manifestaciones de los estudiantes en contra de la propuesta de reforma de la legislación laboral del ministro Myriam el Khomri.

En el Aeropuerto de París Orly, uno de cada cinco vuelos se cancelò y los retrasos fueron muchos, mientras la manifestación tuvo muy poca repercusión en el aeropuerto de Charles de Gaulle. Los trabajadores portuarios en Le Havre y Rouen bloquearon nuevamente la ciudad y convergieron con la juventud y veinte escuelas secundarias fueron cerradas como medida de precaución por los directores; cincuenta son las escuelas que fueron ocupadas por los estudiantes.

La lluvia no impidió a las personas reunirse en la Place de la Nation, la prestigiosa plaza parisina dedicada al patriotismo francés, para manifestarse. El objetivo de los sindicatos, a los que el Gobierno ya ha hecho importantes concesiones, es superar la movilización de 9 de marzo, cuando 200.000 personas participaron en varias manifestaciones en toda Francia.

Estas concesiones del gobierno sobre la reforma laboral no lograron convencer a los sindicatos, a los estudiantes y a los trabajadores que volvieron así, a protestar por tercera vez en menos de un mes, moviéndose desde las afueras de París hacia el centro de la capital. De esta forma se ha derrumbado la popularidad del presidente francés Francois Hollande, que está tratando de avanzar en una de las más controvertidas reformas del país.

La revisión del código del #Trabajo se inspira mucho en el Jobs Act italiano y está basado en el concepto de flexiguridad que, nacido en el norte de #Europa, se ha convertido en norma en todo el Viejo Continente. La ministra de trabajo Myriam El Khomri, entrevistada en la radio, declaró tener como misión la reabsorción del desempleo y que está convencida de que el frente sindical no es compacto en la disputa.