Con la tragedia en la madrugada del pasado domingo en el club nocturno para homosexuales en Orlando, Florida, surgen diversas opiniones y comentarios divididos entre la población mundial.

Hay quienes alaban la acción como el grupo terrorista del Estado Islámico (EI) y hay quienes la reprueban, siendo afortunadamente la gran mayoría de la población mundial.

Omar Saddiqui Mateen, ciudadano estadounidense de origen afgano, quien poseía una fuerte inestabilidad mental, además de contar con un historial de consumo de esteroides –según declaraciones de su ex-esposa- fue el causante de la matanza en el club nocturno en donde se han registrado 50 muertos y otros tantos heridos.

La tragedia es condenable ya que ningún ser humano hombre o mujer, puede tomar el papel de Dios y decidir hasta donde llegan tus días de vida.

Sin embargo en este tipo de tragedias, lo verdaderamente preocupante es el origen de ese odio hacia las personas que piensa o viven distinto a uno.

Discursos tanto de políticos como de religiones en donde se critica y ataca a los homosexuales y el racismo, han tenido un resurgimiento que genera discordias entre amplios sectores de la sociedad.

En México, en días pasados el presidente Enrique Peña Nieto, en un discurso con fines político-electorales afirmaba su apoyo incondicional con una iniciativa para legalizar las bodas homosexuales en nuestro país, hecho que –en teoría- le valió al Partido Revolucionario Institucional (PRI) tener una fuerte pérdida de votos en los pasados comicios para gobernador en doce estados de la república.

Hoy, la #Iglesia Católica por medio de Hugo Valdemar, Vocero de la Arquidiócesis de México -en entrevista exclusiva para Juli García de el Universal TV- acepta que la iglesia católica alentó a su fieles seguidores, a mostrar su oposición a dicha medida en la jornada electoral y asegura que lucharan en el año 2018 –año de elecciones- contra quienes apoyen a estas bodas gay.

En Estados Unidos Donald Trump, un candidato ávido y deseoso de poder, fomenta el odio hacia todo aquello que sea latino por medio de su lenguaje racista, hecho que ha desencadenado ya algunos enfrentamientos en la Unión Americana.

En México Andrés Manuel López Obrador, fomenta la confrontación entre los mexicanos con su viejo discurso anti- gobierno y de izquierda al apoyar a grupos como la CNTE, que tan solo buscan la confrontación en el país.

Tanto los políticos, periodistas empresarios, artistas y diversas religiones, deberían de ser más cuidadosos en sus discursos o comentarios ya que al momento de ser figuras públicas y por ende líderes de opinión –aunque no siempre sean las más inteligentes o adecuadas- fomentan el odio y crean demonios en las mentes de sujetos que tienen una fuerte debilidad de pensamiento y que llegan a confundir la realidad con la fantasía y el heroísmo mal interpretado.

Bien vale la pena recordar y tener siempre presente lo que decía Benito Juárez “Entre los individuos como entre las Naciones, el derecho al respeto ajeno es la paz” #Derechos Humanos