Después de 50 años de ser esclavo del cigarro y a la vista de los problemas de salud que ello me ha causado, debo confesar que hoy día me siento inmerso en un infierno luego de decidir dejar de fumar de un solo golpe. La presión de los doctores así como la de mis seres queridos que se interesan en mí, me hacen sentir en una celda que lejos de darme abrigo, se ensaña de manera tal al punto de sentirme preso por un enemigo, en este caso la nicotina, que cobra mi abandono viéndome sufrir.

 Injustamente me rebelo y enojo de sobremanera con aquellos que muestran cariño por mi persona, pero que en la práctica me hacen imaginar que su real intención es la de hacerme sentir mal. Surge entonces también la irritabilidad y con eso la falta de comprensión y agradecimiento a favor de tantos que me rodean.

La falta de nicotina proveniente del cigarro se asemeja a la figura de una amante que siempre me procuró y me hizo sentir feliz. Pero luego de enfrentar el mal que me causó, aún amándola, debo prescindir de ella. Es tan drástico como decir que fue tanto el tiempo en que convivimos que resulta necio que la relación se acabe.

De antemano casi puedo aseverar poniendo como ejemplo mi caso, que es imposible desprenderse de ese vicio si no media un seguimiento médico. Los medicamentos que se hacen necesarios están orientados a cuidar que nuestro corazón no se dañe debido a la ansiedad que surge durante el tiempo de abstinencia, misma que va acompañada de otros malestares como la sudoración, el frío, la tristeza y por supuesto la falta de sueño y oxígeno.

También juega papel preponderante la Psiquiatría. De esta última derivan también medicamentos pero en este caso orientados a coadyuvar a favor del alcance de un estado de tranquilidad que adormezcan los ciclos de ansiedad y desesperación antes descritos.

Eso sí, me consuela el darme cuenta que si ya logré dominar el vicio durante más de 30 días, es de suponer que en los meses subsecuentes, el sufrimiento que he sobrevivido tenderá poco a poco a mitigarse. Los doctores me auguran que en la práctica la superación total de las molestias se dará luego de un período de no más de 6 meses.

Me pesa mucho el que debido a este paso que estoy dando me haya visto en la necesidad de suspender por un rato mis continuas publicaciones por conducto de mi página web y de la revista Blasting News. Pero y bueno, haciendo prioridades y si quiero alargar mi vida, debo de estar consciente que condición sin equa non, por el momento hace urgente superar obstáculos y seguir adelante en la búsqueda del objetivo anotado. 

Espero que lo antes escrito motive a mis lectores fumadores a reflexionar. Por dicha razón les regalo mi experiencia. No pretendo ser puritano ni tampoco ilógico al justificar a tantos que nos consideran una especie de animales. Un buen ejemplo de esto lo dan los aeropuertos casi todos, los cuales lejos de actuar con comprensión a favor de los que fuman, terminan relegándolos a auténticos basureros en los cuales en cualquier época del año significan un espacio antes de ingresar al lugar a fin de que puedan satisfacer su necesidad.

Hagamos un esfuerzo en bien de nuestra salud. Digámosle adiós al tabaco. Cuesta un chingo y dos montones pero bien vale la pena.

@ap_penalosa #México