El monumento a la independencia situado en la ciudad de #México y que actúa además como mausoleo es un auténtico desastre. De muchos restos no se tienen antecedentes válidos y   descansan en supuestos o irrealidades. Invita a la indignación  porque en materia histórica también en relación a ese tema se nos engaña.

Según un “inventario” de los restos ahí depositados, se encuentran distribuidos los correspondientes a los siguientes personajes: Juan Aldama, Ignacio Allende, Nicolás Bravo, Vicente Guerrero, Miguel Hidalgo, Mariano Jiménez, Mariano Matamoros, Francisco Javier Mina, José María Morelos, Andrés Quintana Roo, Leona Vicario, Guadalupe Victoria, Pedro Moreno y Víctor Rosales. Y miren: no quedó espacio para Don Agustín de Iturbide ¡ja, ja…!

Muchos preguntarán que sucedió con Mariano Abasolo. Éste gracias a la posición de su esposa en la alta sociedad se logró salvar de ser fusilado. Le perdonaron la vida y fue sentenciado a cadena perpetua muriendo por Tuberculosis en una cárcel de Cádiz, España.

Apenas se inició la revuelta convocada por Hidalgo, Allende y Aldama dejaban entrever su inconformidad por la forma de actuar del sacerdote. En un tiempo muy corto los militares se manifestaron hartos al observar en sus acciones exceso crueldad y populismo a más de un profundo mesianismo. Pasaron muy pocos meses para que los dos segundos anotados tomaran prisionero a Hidalgo llevándolo amarrado en el interior de una jaula.

Antes de su encarcelamiento ya Allende había prácticamente roto con Hidalgo. Se había dado un fuerte distanciamiento entre los dos para luego buscar el cura Guadalajara según él a efecto de formar un nuevo ejercito luego del fracaso sufrido en la Batalla de Puente de Calderón. Allende convocó a Hidalgo a fin de reforzar las fuerzas insurgentes que se encontraban muy mermadas.  Ya no le pedía sino le exigía tomar conciencia de la situación. Así en primera instancia le solicitó la ayuda sin recibir respuesta. Fue entonces cuando por segunda ocasión Allende ya no le “pidió”, sino le exigió tomara conciencia de la situación.

Allende no descartó la idea de asesinar a Hidalgo, lo acusaba de pésimo estratega, cobarde y traidor.  La intención no se dio,  pero era un hecho que la relación entre ambos se tornó irreconciliable.

Lo anterior nos hace suponer que entre las urnas que cobijan a esos hombres ilustres, todavía se dan enfrentamientos y rencillas, y que así como actuaron entre sí cuando fueron juzgados,  igual lo estarán haciendo ahora. Algo como “ mire señor juez, a este pendejo yo se lo advertí, ahora que sea hombrecito y no me eche toda la culpa…” o “¿héroe tu? mira pinche gûey vamos allá afuera y de una vez por todas nos ponemos mano a mano…” Seguramente cada noche nuestra columna tiembla y se ve forzada a buscar salida por algunos de sus recovecos a la presión de los  reproches, mentadas de madre y sepa Usted cuántas cosas más derivadas del furor y las intenciones de venganzas.

Yo pregunto “¿Por qué si existe la posibilidad de aclarar las cosas con la ayuda del ADN, no acudimos a esa herramienta para depurar ese panteón de Reforma y entonces sí dejar guardados a solo los que realmente lo merecen…?” En un artículo que alguna vez leí se afirma que algunas de las osamentas no corresponden a aquellos a los que veneramos. Además se han descubierto también a restos de animales, por ejemplo la pata de un venado u otra: la de un ser humano que estaba cerca de nacer, etc.

@ap_penalosa