Debo confesar que desde que Donald Trump anunció sus intenciones de competir como candidato del Partido Republicano de USA a la presidencia, yo de antemano lo descalificaba. Déspota, arrogante, racista, prepotente, ignorante, tramposo y más, así no obstante lograba crecer en popularidad. Un buen número de norteamericanos lamentaba y se avergonzaba del tipo aquel a sabiendas que la sensibilidad del pueblo no da cabida a patanes como el referido. Ahora las cosas son distintas. Las enfermedades de Hilary Clinton la exhiben como mentirosa o falsa por no haberlas confesado, pero además, y esto es lo más grave, refrescan la memoria de los votantes en torno a los grandes errores que cometió siendo la secretaria de estado. De ahí entonces preguntarnos ¿Dicha persona con la problemática anotada, de verdad está en capacidad para gobernar al gigante más grande del mundo…? ¿Y si aún así resultara electa no obstante esos antecedentes, estará capaz para cumplir con su altísima responsabilidad por lo menos los primeros 4 años de su administración…? Cabe una pregunta más ¿Los norteamericanos que se sienten defraudados otorgarán un voto de castigo a favor de Trump  el cual le de paso aunque de manera marginal, a su ahora si posible triunfo…?

Y bueno, no podemos negar que lo que ahora sucede hace prever al mundo un futuro escalofriante. Si ya de por sí #México sufre los dramáticos resultados derivados de la gestión de un presidente sui generis, inepto y corrupto en la persona de EPN ¿Con qué armas evitará este último los desasosiegos que causará la presencia de un desquiciado como lo es Donald Trump…?

Según he observado a través de lo que publican los medios, hoy día en la Casa Blanca se lleva a cabo un juego de ajedrez. De entre las  alternativas que los participantes proponen, surge una que implica seguir adelante sustituyendo a la reina con otra de cualquiera de dos personas, a saber: el candidato a la vice presidencia que hace mancuerna con Hilary o sacar a la palestra a un candidato sustituto que por su experiencia y popularidad esté presto a  reordenar y aglutinar. Mientras tanto se dice que mientras la señora Clinton se recupere, será el mismísimo Barack Obama quien tome la batuta y actúe como el elemento idóneo para continuar la acción proselitista. También se empieza a calcular una especie de enroque caso que la contienda en la recta final se torne incontrolable, esto es que se modifique la constitución a fin de que Obama persista como presidente por un periodo de 3 años más. Esto último me parecería descabellado, máxime que USA siempre ha pretendido dar la imagen de un país en el cual la democracia no da cabida en procesos de elección a acciones irregulares y por lo mismo desesperadas.

En mi caso, a mis 69 años de edad, confieso que nunca había sido testigo de un fenómeno similar al que ahora nos ocupa en USA. Y es que se me hace increíble que se haya podido dar este tropiezo en materia electoral en el cual finalmente los dos candidatos que se promueven exhiben una pobre calidad moral además de hacer suponer que no se tenían mejores alternativas para dar garantía a los votantes de ser verdaderamente honestas, preparadas y capaces como para inspirar confianza. Ahora resulta que por un lado tenemos a un republicano que desde un inicio se sabía nefasto, pero ahora a estas alturas de la campaña nos salen los demócratas que también dieron preferencia a una mujer a la cual de pronto se le desnudó e hizo escandalizar a las personas por sus terribles cicatrices. Es decir que de un lado mal y del otro igual.

Espero por el bien de todos que Trump sea derrotado, que Hilary sea valiente, realista y se retire ya urgentemente para dar paso a una persona ubicada en el justo medio capaz de resarcir todos los daños que desde el principio del proceso se fueron acumulando.

@ap_penalosa