A unas cuantas horas de la fecha del debate entre Hillary Clinton y #Donald Trump existe una cortina que provoca un sinnúmero de especulaciones. El ocultamiento de la verdad aunada al amarillismo de los medios, hacen prever una problemática muy seria no solo para USA, también para el resto del mundo.

Si ya de por sí los norteamericanos habían empezado a dudar de las palabras de aquella candidata al punto de calificarla como mentirosa, ahora el panorama se torna más dramático si a lo anterior añadimos su enfermedad. El hecho es que si la aspirante finalmente no demuestra estar en condiciones de gobernar al país considerado como eje del mundo y a una distancia tan cercana a las elecciones, será muy difícil que a estas alturas un candidato demócrata sustituto logre atraer a una mayoría que salve a su partido y yo me atrevería a agregar al resto del mundo.

Por el momento, más importante que las propias elecciones será el debate entre los dos candidatos programado para la próxima semana. De entrada me pregunto si la Clinton de verdad está en condiciones de participar en el mismo y a sabiendas de que está obligada a arrasar. Impera a su alrededor un alarmante silencio que hace suponer que su partido pueda estar desesperado por no saber qué hacer caso que lo que ahora planteo resulte ser realidad. De ser así, entonces deduzco que el paisaje es por demás grave pues resultaría terrible a más de peligroso encontrar a un tipejo como lo es Donald Trump sentado en la silla presidencial.

A lo largo de esta semana me he preocupado por mantenerme muy cercano a los medios a efecto de saber cómo se va mostrando el panorama, pero de pronto prefiero dejar de observarlos en razón del asqueroso amarillismo que muchos dejan entrever. En torno a lo que publica la prensa encuentro tantas contradicciones que me hacen mejor alejarme de ella. Muchos que se dicen politólogos expresan opiniones encontradas que hasta los hacen exhibir como charlatanes. Acudo a youtube y caigo en cuenta que el amarillismo referido es tal ahí, al grado de exhibir solo basura y rumores que van desde el afirmar que la señora ya falleció y que está siendo sustituida por una persona contratada para actuar como su doble. Respecto a su enfermedad se cae en cuenta que un buen número de elucubraciones la ubican como desquiciada o víctima del mal de Parkinson. Igual se cuelan mamarrachos que se dicen profetas que auguran que está poseída por el diablo y que será la última presidente de USA justo antes de que desaparezca el mundo.

Pero lo peor de todo esto está en el hecho de que para un futuro cercano estamos enfrentando una visión por demás obscura. Por como vemos la situación los que como yo suponíamos que la señora Clinton iría en ruta con gran ventaja, ahora ya ni siquiera estamos seguros de que vaya a estar lo suficientemente preparada para presentarse en el debate programado para la próxima semana. De ahí entonces un mayor fortalecimiento a la persona de Trump. Por otro lado, si las encuestas son ciertas y si además asumimos que al fin la Clinton por el momento salga adelante, eso no garantiza que vaya a tener la fortaleza necesaria para cumplir con su responsabilidad por lo menos durante los primeros 4 años.

Quedan entonces las siguientes preguntas: ¿Se dará el debate acorde a como se tiene programado o finalmente se retira la señora Clinton…? ¿Estamos seguros caso se haga de lado la señora anotada, que un sustituto a definir estará en condiciones de ganar…? ¿Cuál sería la nueva realidad del mundo con un Trump como presidente…? ¿Surgirá ante la expectativa de una posible debacle una modificación a la constitución de USA que de camino a Obama para extender su administración para un periodo de 3 años más…?

Por todo lo anterior, confieso que me siento muy preocupado. #México #Hillary Clinton