¿Para qué nos sirve un príncipe de noble sangre? Aún existiendo coquetas princesitas en varias entidades, ¿es posible soñar con un Reino actualmente, con sus acarameladas calles, mercados y plazas medievales?

En España esto no es un cuento. La fantasía existe. Los Reyes viven sin fin. Sus majestades guardan un patrimonio histórico invaluable y se presentan en los Medios de Comunicación, mas se entiende que prefieren a su aire muy, muy alejados de la faena constitucional. La corte antigua, entendemos, no tiene una obligación de tipo labor contable, mas reciben un dispendio y completa libertad para hacer reuniones diplomáticas. 

El Gobierno entre tanto se suprime un poco. Pasan los meses y no hay un ganador de unas elecciones que no se explican. No hay uno entre un puñado de valientes representando al partido popular, al socialista, al de los ciudadanos etc.

El Rey no preside estos órdenes democráticos (tampoco el ciudadano), el y su familia como todos, se manejan en otros círculos dede la antigüedad, y tampoco se les ve caminando por la calle o haciendo visitas privadas, digamos a sus baluartes.

Cada castillo en Castilla se ha vuelto un museo. No divulguemos todo en un hilo para disuadir la censura en la difusión de tesoros como el Alcázar en cada ciudad que ostenta un status patrimonial y generalmente una o más representaciones de piedra que sobreviven desde 1600, si bien por debajo se entiende siempre un principio Romano.

Gracias a la evolución contradictoria del siglo XXI, el Estado... o bien no se si deba llamarlo Reino aquí, considera estos espacios para administrar un legado y esta política ha permitido un crecimiento económico ordenado, y sobre todo, fácil acceso a recintos que resguardan valores identitarios para los cuales no cabe ninguna explicación tampoco. 

En muchos casos las catedrales en cada ciudad se han vuelto liberales y cobran. Desde los países bajos, hasta Compostela cada edificio sirve a muchos principios empezando por la pulcritud de la estética y lucha contra el polvo y contra el paisaje puro.

Ante cada villa uno no puede faltar para conocer la fuerza del #Arte en la sociedad cuando se asocia al espíritu. El negocio viene después, aunque valga tener un presupuesto público razonable y sea prohibitivo contratar a quien tiene las credenciales para aprovechar cada cuota de ingreso.

México hubo en su historia también este mismo progreso; mas el provecho en España ha sido muy cuidado, dando al paseante las mejores ventajas para conocer distintos puntos del legado cultural en poco tiempo. Nuestros palacios se parecen mucho al modelo de Madrid, aunque este ha sido transplantado a su vez de los ideales que se cumplen en el centro del centro.

Este verano se presentaron excelentes trabajos del seiscientos. Destaca desde del catálogo la mano de Caravaggio en un recorrido que nos acerca a Bernini. En el tema del valor relativo que representaría este tipo de pinturas, podríamos hacer un ejercicio de imaginación y decir que esta obra maestra estar valuada por decenas de miles de Euros. 

Como turista el Palacio Real no decepciona aunque solo se luzcan una serie de espacios como la escalinata principal de Sabatini, o los murales de Battista de la época de Carlos III. No sobre exaltar el frescor del salón de las columnas, el de banquetes y las habitaciones de aquel periodo con aires del SXVII. 

Antesala de la Colección Real del Seicento italiano, se nos pone ante autores como Goya, para seducirnos brevemente con El Greco y Caravaggio, ni mas, ni menos. 

A unos pasos la Catedral de la Almudena tiene lo suyo. Cobran pero se presta a que uno ascienda a las alturas y sea cómplice de un increíble panorama que señala la vanguardia en un estilo tardío... el más tardío en una metrópolis que conlleva un límite, abundantes parques y auto vías. Aquí se casaron los príncipes, y es la primera catedral que se consagró con la presencia del mismísimo Papa Juan Pablo II. #internacional #cultura españa