El extremo norte de España tiende a la lluvia. La temperatura va cambiando en cada temporada; sin embargo, hasta ahora no hubo tanto calor de forma ininterrumpida. Pasan semanas y los ríos decrecen tanto que se planean nuevos sistemas para relevar su hidrografía.

Para conocer el corazón de una ciudad, es oportuno hacer el recorrido viejo rumbo a las maravillas antiguas; mas cada villa española ha contra coronado su oferta colocando en algún área céntrica su museo contemporáneo. A veces el Arte Moderno sigue la misma línea, el caso es sumarse a una idea común de expresión cultural cuyo objetivo no es simplemente hacer colección, sino de lleno, participar con la comunidad.

Donostia, la capital europea 2016, es sede de varias muestras al día, alguna al auspicio de los "Cubos de Moneo" o Palacio Kursaal, en la zona de la Playa Zurriola. Explotando las bondades de un estilo de vida de primer mundo, el famoso edificio tiene una amplia cartelera en sus foros oportunos para el montaje de la feria de #Arte contemporáneo, para exposiciones de pintura; gastronomía... y convive con el surf, la escena, la música y el #San Sebastián Film Festival.

Al otro lado de la bahía los barrios modernos de Donostia compiten con atractivos como la obra de Chillida y la de Oteiza, reconocidos por su avanzada visión asimilable con el land art. El recorrido típico de San Sebastián nos llevaría hasta las faldas del Monte Igueldo. Se ha dispuesto un funicular y un parque de diversiones ahí; sin embargo para el viajante la primera confrontación  lo mismo puede ser con lo contemporáneo si toma el túnel que cruza las vías del tren. 

Lo de hoy, amigos, es sumarse a las variables de la Tabakalera respaldada por la colección Kutxa Kultur y una impresionante infraestructura que surge de las reformas hechas a un edificio industrial. El resultado es un land mark con cuatro niveles de foros y galerías que se prestan a la integración de un concepto así mismo de educación contínua. 

No se busca hacer otro museo muerto de Bellas Artes estáticas, sino consolidar un centro cultural con valores maleables ante la diversidad. No se deja de lado el nivel mismo del diseño planteado para el Siglo XXI, ni la simple visita panorámica en su última planta como una experiencia estética. 

Hay oficinas, talleres, biblioteca, filmoteca y múltiples foros escénicos. Salas de cine una cafetería que linda con la calle, una tienda y varias salas de usos múltiples. La primera planta tiene una entrada principal mucho más espectacular por su escalera. Hace fachada hacia otro elegante barrio de San Sebastián.

En Tabakalera trabajan varias oficinas en una corporación que nos sorprende con intervenciones orquestadas desde Project RoomsFrydrych nos inserta a una sala forrada de cajas de cartón para representar el espacio vacío y dar un sentimiento distinto a la plástica.

Recientemente Natalia Bazowska pone una estructura o casa de campaña que dialoga con una proyección donde una mujer se está ahogando en un ciclo interminable y con ello se explora la frecuencia del mar en la respiración cardíaca. 

Hay una vocación por exhibir trabajos como el de "Mañana" de las "Mujeres que trabajan juntas" o el de Yto Barrada de África como plataforma para talentos que no cumplen con los estándares de la distribución comercial. #vasco