El amarillismo de los medios nacionales y extranjeros hace creer que si Donald Trump ganara el mundo se pondría de cabeza. Pero en el caso de que triunfara Hillary Clinton, igual se estaría dependiendo de un personaje muy cuestionado dado su historial exhibido por su contrincante que de ser verdad, aquel país viviría en la cuerda floja expuesto a todo tipo de calamidades. Finalmente ambos personajes se reflejan mentirosos, faltos de confianza y hasta temibles. En resumen: el panorama de los yanquis se antoja incierto y con ello también el del resto del mundo.

Si a lo anterior añadimos la situación que prevalece en #México, es de suponer que independientemente de lo que suceda más allá de nuestra frontera al norte, nuestro país seguirá inserto en momentos por demás dramáticos. Desgobierno, corrupción, violencia, drogas, miseria, ausencia de educación de calidad masiva y más, hacen identificar de manera drástica a nuestra patria a nivel mundial en términos de todo aquello de lo que adolecemos propiciando con ello que se alejen muchas otras naciones que no están dispuestas a arriesgar con nosotros en razón de lo que hoy tristemente exhibimos.

Sé y me duele que como a mí, a muchos lectores de este artículo les puede causar irritación lo apuntado en el párrafo anterior, pero me pregunto luego de releerlo ¿Estoy siendo honesto y sincero al plasmar quizá de manera brutal una realidad que no es sujeta de discusión…? Igual imagino a un buen número de compatriotas salirse de la tangente y auto consolarse expresando “eso que afirma el que lo escribe no toma en cuenta que lo que le sucede a México pasa igual en la mayoría de los países de nuestro planeta”. Contesto: y sí, es cierto ¿pero por qué no darle valor a aquel refrán “mal de muchos, consuelo de pendejos…”?

Haciendo una remembranza de lo que nos ha ocurrido a partir del año 2000, encuentro que nuestro terruño ha venido cayendo de mal en peor. Un presidente Fox, incapaz, ligero e irresponsable que como su sucesor Calderón hicieron del concepto política un juego de malabares que hundieron al país en un desierto en el cual todo lo que se daba no era más que producto de acciones patrioteras y tendenciosas al punto de tratar de hacernos imaginar que México se recompondría acabando con todo aquello que hoy persiste pero además creciendo en forma exponencial. Y ni qué decir del palurdo EPN, al cual todavía tendremos que soportar por 2 años más a sabiendas por su irresponsabilidad, ignorancia y su acrecentado cinismo, que en el tiempo que le resta concluirá hundiendo a México en un infierno en el cual todo lo que hubiera podido ser acabará convertido en cenizas. Véase entonces con tan solo 3 ejemplos una tendencia de casi 18 años siempre orientada a caer.

¿Y qué de nuestra nación para el año 2017…? Yo diría que como las manecillas de un reloj marcando las cero horas, saldrán al disparo de una pistola gentuzas producto de asquerosos partidos políticos avaladas por los miles de millones de pesos para hacer campañas repetitivas a las cuales el país se ha venido acostumbrando y hasta resignando sin al fin decir “se acabó, esto ya no puede ser…”.

Conclusión: de los tres países que integran el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, dos están a punto de quedar inmersos en una seria crisis económica y existencial. Ahora las cosas son al revés. Antes se decía que ante la debilidad de uno, cualquiera de los otros dos o los dos mismos estarían dispuestos y en posibilidad de salvarlo. Hoy en cambio 2 países por sus circunstancias, USA y México, podrían estar expuestos a la debacle. De aquí entonces que los gringos se preocupen por su entorno y que nosotros los mexicanos dejemos de ver hacia fuera y nos concentremos en nuestro interior.

@ap_penalosa