En un artículo anterior manifesté profunda preocupación por la situación que estaba atravesando USA en materia electoral próximo a las elecciones presidenciales. País sumido en un fondo muy profundo en razón de que los contendientes distaban mucho de tener las cualidades mínimas morales y políticas como para dirigir a un barco y así ponerlo en riesgo de naufragar. Ya elegido Donald Trump, aquel país ha quedado seriamente dividido. Un buen número de electores que votaron al final a su favor, tardíamente están arrepentidos luego de meditar en torno a las consecuencias que se podrían venir en el ámbito doméstico e internacional.

Analizando la historia de aquel país vemos que fue formado en especial por emigrantes. Blancos principalmente sajones europeos, negros importados como esclavos, después asiáticos y otros más de distintos orígenes. Su territorio era pequeño en comparación con #México antes de anexarse el 53% de nuestra superficie original. Su población indígena terminó siendo arrasada y un buen número de habitantes de origen mexicano también se vio sujeto de serias vejaciones. Su presencia en América denotó siempre pretensiones expansionistas.

A USA el mundo le debe mucho. Su desarrollo benefició en todos los renglones. Salvó a la humanidad de masacres como las que se vivieron en el siglo XX durante el transcurso de dos guerras mundiales tanto en el plano de lo humano como en el económico (véase el Plan Marshal). Su tecnología, industria y su comercio han hecho en tiempos relativamente cortos lo que en otros lugares del orbe no se había alcanzado en siglos. La conquista del espacio, su presencia para efectos de investigación en las profundidades marinas y otros, merecen ser calificadas como particularmente relevantes. Por eso y por muchas otras razones más USA es hoy la gran potencia.

No obstante lo anterior, esa nación si bien es admirada por su empuje, igual ha sido protagonista de grandes calamidades derivadas de sus ansias de poder. Su pretensión de exhibirse como eje del orden mundial la ha llevado a cometer barbaridades respecto de las cuales México no siempre ha quedado al margen. Vietnam, Irak, Siria, países africanos por mencionar algunos cuantos han sido víctimas de arbitrariedades todas ellas resultado de la enorme avidez del Tío Sam.

Ahora yo me pregunto ¿Qué pasará con USA y el resto del mundo gobernado el primero por un insensible multimillonario fascista, fanfarrón, ignorante y manipulador como lo es Donald Trump…? ¿De verdad el panorama para aquel país hubiera sido distinto de haber triunfado una tan mentirosa como el primero de nombre Hillary Clinton…? ¿En qué nivel de degradación se encuentra USA luego de someter a votación por ejemplo el que la marihuana se autorice a usar con fines de diversión…? Ahora resulta irónico que Trump imagine que con la construcción de un muro a lo largo de su frontera con México, su país habrá redefinido el camino para recobrar su salud mental, la recuperación de una oferta de trabajo a favor de los suyos, así como una libra de cultura mezclada con educación.

El puritanismo y la ignorancia contribuyen a hacer en ocasiones que un norteamericano de origen o inmigrado vivan en el plano de lo artificial adoleciendo con ello de conciencia de nación y de raíces. De ahí prever que peor se pondrán las cosas cuando en USA en muy poco tiempo empiecen a predominar poblaciones sobre todo hispanas que terminarán por deglutir a los pocos auténticos norteamericanos que día a día van quedando.

De nuestro lado y así las cosas nos tendremos que resignar a una desgracia más, me refiero a Enrique Peña Nieto nuestro actual presidente.

@ap_penalosa