A menos de 2 meses de que Donald Trump proteste oficialmente como presidente de USA, en #México con EPN seguramente él y su gabinete no saben qué estrategia desarrollar a fin de que Trump tome a México con seriedad y decida ser más flexible en sus perspectivas con respecto a nuestra nación. El amargo sabor de boca derivado del inesperado viaje a nuestro país por parte del norteamericano fue una muestra más de que el presidente que tenemos resulta más peligroso que Trump en razón de su ignorancia, corrupción, ineptitud e insensibilidad como aparente estadista.

En nuestro país a lo largo de la anterior contienda presidencial de la cual resultó triunfador EPN, una vez más los mexicanos nos dimos el lujo de tomar las cosas a la ligera y pensando que ganara quien ganara resultaría un primer mandatario más sin tomar en cuenta que las circunstancias del mundo hacen cada día en extremo necesarios mandatarios maduros, preparados y valientes capaces de enfrentar problemas que se hacen crecientes cada día. Si a eso añadimos el hartazgo de los mexicanos respecto a nuestra tradición política en medio de un país que aparentemente lo tiene todo, entonces cada habitante de nuestra patria acaba comportándose como un ente irresponsable.

No me quiero imaginar que vaya a pasar entre México y USA a partir de Trump en la presidencia si nuestra nación continúa gobernada al compas de los movimientos siempre equívocos de EPN y su equipo de colaboradores. Debemos tomar las cosas muy en serio para de inmediato actuar. A más de la posibilidad de vernos obligados a reabrir las puertas a mexicanos que suman millones imposibilitados de encontrar trabajo aquí en nuestra patria y para los cuales no estamos capaces de darles un espacio, debemos sumar muchas otras calamidades entre otras la fuga de capitales mismas que afectarán entre otros a nuestro comercio exterior, las finanzas, a un crecimiento sostenido, construcción de más infraestructura, educación, nuevas inversiones, etc. En los últimos días se ha sufrido una devaluación del peso con respecto al dólar que hace situar al segundo en niveles a la compra superiores a los $ 22.00, situación que antaño y por muchos años había sido insospechada.

El reto que habrá que enfrentar México para alcanzar soluciones en lo personal lo encuentro imposible a mediano plazo si las cosas continúan igual. Pero lo peor está en el hecho de la insensibilidad que exhibe una buena mayoría de nuestros habitantes la cual da la impresión de estar asistiendo a un circo o a un partido de futbol con solo el ánimo de divertirse. De ahí que me haga la pregunta ¿qué hacer, qué esperar…? ¿Cómo hacer que nuestro país en forma de solo uno proceda a tomar conciencia para luego actuar en forma firme y razonada…?

Me temo que encontraré pobre respuesta a las preguntas anotadas e imagino también que mientras el volcán no haga erupción un buen número de mexicanos se mantendrán marginados de una realidad que pueda significar debacle.

Sé que para algunos este análisis mejor dejarlo para después lo cual resultará triste y decepcionante. Pero en mi caso y agarrando al toro por los cuernos prefiero optar por pedirle a Enrique Peña Nieto por conducto de este artículo: Señor váyase pero ya. Las cosas están muy calientes y Usted no tiene ni siquiera capacidad para discernir.

@ap_penalosa