Por Mitzi Vera

Twitter: @mitziperiodista

Artemaníacos, en esta colaboración estoy en modo viajera. Debo confesar que cuando inició el 2016 uno de mis propósitos de año era conocer al otro lado del charco, las cosas se dieron poco a poco y lo pude hacer. Evidentemente en mis planes no estaba el ir sola a la aventura, en teoría me alcanzarían, pero bueno..como dirían por ahí, esa es otra historia.

Anuncios

Lo que menos haría es cancelar mis planes por una persona, antes de la aventura tenía muchos nervios porque nunca había viajado fuera del país. El reto se pintaba doble: el primer mochilazo y sola; sin embargo fue posible ¿y qué creen? Es adictivo. En marzo me lanzaré a Costa Rica. Aquí mis motivos:

  • Soy la dueña de mi itinerario: es algo muy básico pero cómodo a la vez.

    Anuncios

    Podía despertarme a la hora que yo quisiera e ir a los lugares que se me antojaran, desde museos hasta tomar cañas en los bares que más me agradaron. El recorrido que hice fue solo porque yo lo quise así, no tuve que adaptarme al de otra persona.

Las personas que tienen todo súper planeado suelen desesperarme: pararse a las ocho para salir veinte minutos más tarde y a equis hora estar en tal lugar, y si tienen contratiempos se ponen de malas. Fui feliz con mi soledad.

  • Es complicado quedar con alguien: no sé ustedes, pero yo estoy en la etapa en la que algunas amigas se casan y tienen hijos, evidentemente un viaje a Europa es de pensarse por los gastos que tienen con su familia. Creo que es el principal motivo por el que viajo sola, es complicado que mis amigos puedan en las fechas que yo deseo (temporadas bajas) o que tengan el presupuesto para hacerlo.
  • Me resuelvo la vida sola: Desde quinto de primaria no me subía a una bicicleta y tuve que hacerlo en Estrasburgo, fue de las mejores experiencias en el viaje.

    Anuncios

    En Bélgica me quedé sola en el bosque, me escondí en un huequito por cuarenta minutos en lo que pasó un taxi.

No estaban mamá o papá: al final del viaje en Bruselas tuve que dormir un día en el aeropuerto porque mis tarjetas estaban declinadas (el famoso impuesto que menciono en textos anteriores fue el culpable); considero que mi inglés no es tan bueno y allá lo usé para sobrevivir. Recuerdo lo que me dijo una chica alemana: "yo te entiendo".

  • Aprendí a conocerme: Me di cuenta de qué soy capaz. El año pasado tuve una ruptura y el viaje me sirvió mucho, me di cuenta que no necesito a ninguna persona para ser feliz o que no tengo que esperar a nadie para vivir una gran experiencia en otro país.
  • ¡Gente nueva!:En Madrid conocí a la señora Sol, originaria de Michoacán. Nos acompañamos a Barcelona y París. Lo más chistoso es que en diciembre fui a Guanajuato y me la volví a encontrar: el espíritu viajero nos une.
  • El viaje sirve como reflexión: Llegué con otra mentalidad, aprendí a valorar a México y por qué no, odiarlo a veces (en cuestión de seguridad).

    Anuncios

    Superé miedos que tenía escondidos, como el estar sola fuera de mi país; sin embargo vi que es posible y que puede convertirse en la mejor experiencia.

No sé si les ha pasado, pero lo primero que me preguntan cuando saben que viajaré sola es ¿no te sientes solita por allá?, ¿no te da miedo? Antes sí; pero ya vi que es posible y lo haré muchas veces más. #Turismo