Desde 1999 Venezuela padece el deterioro de su aparato productivo, como resultado de la aplicación de programas sociales, económicos y políticos que lejos de favorecer la vida de sus ciudadanos, los ha dejado sumergidos en condiciones de pobreza crítica. Este proceso de desplome económico, inciado por el ex-presidente Hugo Chávez Frías tiene su continuación en el plan de #Gobierno del actual presidente Nicolás Maduro Moros, con sus nefastas consecuencias para los 32 millones de habitantes venezolanos.

El plan de gobierno de Chávez se basó en la modificación de la estructura socioterritorial de Venezuela, con el propósito de lograr la articulación interna del modelo productivo, a través del desarrollo territorial desconcentrado, definido por ejes integradores, regiones programa, un sistema de ciudades interconectadas y un ambiente sustentable. Sin embargo, estas metas para impulsar el desarrollo de Venezuela no se lograron.

El acervo energético del país posibilita una estrategia que combina el uso soberano del recurso petrolero y la integración regional y mundial. Venezuela dispone de altas reservas de crudo, lo que facilita el ingreso de divisas por la vía de las #Exportaciones. El petróleo es decisivo para la captación de recursos del exterior, la generación de inversiones productivas internas, la satisfacción de las propias necesidades de energía y la consolidación del modelo productivo socialista.

Basados en la nueva geopolítica nacional, Chávez era partidario de la construcción de un mundo multipolar, que implicaría la creación de nuevos polos de poder y representarían el quiebre de la hegemonía unipolar, la búsqueda de la justicia social, la solidaridad y las garantías de paz, bajo la profundización del diálogo fraterno entre los pueblos, su autodeterminación y el respeto de las libertades de pensamiento.

Poco a poco se fueron sumando más ciudadanos venezolanos afectos al gobierno de Chávez, en vista de la necesidad de vivir en condiciones de igualdad social y la eliminación del sistema de gobierno, por un modelo socialista que brindara a todos condiciones de igualdad social.

El fracaso de la ética socialista

El enfoque del programa de gobierno de Chávez se fundamentó en la plena realización del socialismo del siglo XXI, que sólo era posible de consolidar a mediano plazo, pasando necesariamente por la refundación ética y moral de la nación venezolana. Tal refundación suponía un proyecto ético y moral que tiene en sus raíces la fusión de los valores y principios de las corrientes humanistas del socialismo. Su fin último era la suprema felicidad social para cada venezolano.

No obstante este plan de gobierno se detuvo tras del fallecimiento del ex-presidente Hugo Chávez el 5 de marzo de 2013, mientras los resultados de la gestión presidencial de Nicolás Maduro Moros deja resultados negativos y graves secuelas en la vida de los venezolanos.

A partir del año 2013 los ciudadanos comenzaron a sumergirse en una profunda crisis económica, que los ha dejado sin empleo, víctimas de la delincuencia organizada, enfrentando la pérdida del valor adquisitivo del salario mensual de las familias, una inflación extremadamente alta y sin abastecimiento alimenticio y de medicinas. Actualmente un número importante de venezolanos están imposibilitados de satisfacer sus necesidades primarias y viven en condiciones de pobreza extrema. #Derechos Humanos