Como resultado de la aplicación del socialismo en Venezuela, el sector privado de la economía nacional enfrenta severas pérdidas especialmente desde el año 2013, cuando el actual presidente Nicolás Maduro Moros asumió el poder y estableció obstáculos para la adquisición de materias primas importadas. Por otra parte, la caída de los precios del petróleo profundizó los desequilibrios macroeconómicos, lo que permite vaticinar una inflación cercana a 1.600% al cierre del año 2017.

El proyecto revolucionario arroja resultados negativos en la producción de bienes y servicios. Los fundamentos de la gestión gubernamental de Maduro se enfocan en la eliminación del sistema capitalista basado en el individualismo egoísta, la codicia personal y el afán de lucro desmedido.

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Especialistas opinan que a partir de la sustitución del sistema capitalista por el modelo socialista en Venezuela, la calidad de vida de las familias ha desmejorado progresivamente. En febrero de 1999, cuando Hugo Chávez Frías asumió la presidencia del país, se dio inicio a este proceso de profundas transformaciones, lo cual ocasionó el aumento del número de venezolanos imposibilitados de satisfacer sus necesidades primarias.

Sin soberanía alimentaria

Venezuela es un país de clima tropical, rico en tierras fértiles y amplias costas marítimas que podrían fácilmente producir la cantidad de alimentos de origen agrícola y pesquero que demanda la población para atender las necesidades de alimentación e inclusive abrir camino a la actividad exportadora. Sin embargo, debido al quiebre de la economía y del sector industrial, el gobierno de Maduro se ve en la necesidad de importar alimentos como arroz, espaguetis, aceite comestible, leche, café, azúcar, papel higiénico, pañales desechables, entre otros artículos para intentar paliar la grave escasez que confrontan los venezolanos actualmente.

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La realidad contrasta con los ideales de Chávez de desarrollar al aparato productivo nacional para promover la soberanía alimentaria, por el contrario, cada día aumenta en mayor proporción la carencia de alimentos de origen animal y vegetal.

El modelo socialista que debería estar conformado por empresas de producción social no existe, por el contrario, cada día son más las compañías que cierran sus puertas por falta de materias primas, con el consecuente aumento de trabajadores desempleados.

El socialismo del siglo XXI derrumbó la economía de los venezolanos, las empresas de producción social no existen y no funcionan. El proyecto político de Chávez se basó en la promoción de unidades económicas dedicadas a la producción de bienes y servicios, en las cuales el trabajo tendría significado propio y auténtico, no alineado, sin discriminación social, basado en la planificación participativa y protagónica.

Estos programas no se hicieron realidad, quedaron solamente plasmados en largos planes de desarrollo, no se observaron resultados positivos en la gestión gubernamental de Chávez, ni en la de Maduro.

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La soberanía alimentaria no se logró e implicaba el control del país de la capacidad de producción y distribución de alimentos básicos, que aportarían una elevada proporción de los requerimientos nutricionales de la población. #Gobierno #Exportaciones #Derechos Humanos