Los fenómenos naturales generan grandes catástrofes en todo el planeta, debido a la contaminación ambiental que prevalece en naciones desarrolladas, producto de los numerosos desechos tóxicos que emanan las industrias al aire, mares, ríos y playas.

Terremotos y huracanes afectan la vida del hombre y sus propiedades, contribuyen a expandir los índices de pobreza y mortalidad. El crecimiento demográfico y el desarrollo incontrolado en zonas de riesgo, junto a la ausencia de planes de prevención, provocan anualmente numerosas víctimas y daños.

El aumento poblacional tiende a radicarse en zonas urbanas y costeras, como resultado 40 de las 50 ciudades del planeta están situadas en áreas expuestas a movimientos sísmicos. Ante esta realidad, muchos países en vías de desarrollo no están preparados para afrontar los desastres naturales que ocurren cada vez con mayor frecuencia.

La #Educación, el aumento de inversiones gubernamentales en programas como sociales, médicos y asistenciales es altamente necesario en América Central, Pakistán, India, Afganistán, Islamabad, Asia, Bangla Desh, la región de Cachemira, Europa y Norteamérica.

Ayuda y Rescate

Frente a esta realidad, muchos países demuestran falta de preparación y , por no existir o incumplir planes de prevención de desastres, no se toman en cuenta las normativas antisísmicas. El aumento de la pobreza, la falta de viviendas dignas, el descontrol de la natalidad, la ausencia de planes de vacunación, la carencia de medicinas y la falta de alimentos contribuyen a exacerbar esta problemática internacional.

Ante la llegada de huracanes, terremotos, maremotos o situaciones de incendio forestal los ciudadanos desconocen la mejor forma de actuar frente a estos desastres, adicionalmente no se informa a tiempo a través de los medios de comunicación de la aparición de estos fenómenos naturales, se evidencia falta de personal especializado y medios económicos y materiales para actuar de forma inmediata.

Los maremotos ocurridos en el Sudeste asiático han dejado un saldo de más de 300.000 víctimas mortales y daños a millones de personas. La región del Océano Indigo no dispone de un centro de alertas de maremotos, a diferencia del Pacífico, que cuenta con uno en Hawai.

La puesta en marcha de un sistema de alertas global planteado por la Organización de las Naciones Unidas, ONU, permitiría prever las emergencias en casos de inundaciones, huracanes, ciclones, tifones, sequías, hambrunas y seísmos.

El terremoto de Cachemira ocurrido el 8 de octubre fue el más catastrófico de los producidos en 2005. Con una magnitud de 7,6 grados en la escala de Richter, el epicentro se situó a 10 kilómetros de profundidad y a 95 kilómetros al nordeste de Islamabad. El seísmo afectó a Pakistán, India y Afganistán y causó cerca de de 73.000 víctimas mortales. La elevada densidad poblacional y el hacinamiento en edificios contruidos sin normativas sismoresistentes fueron factores determinantes en la tragedia.

Según especialistas, los desastres naturales que han ocurrido en los últimos años de deben al daño ocasionado en la capa de ozono, lo cual expone al planeta a altísimas temperaturas durante épocas de invierno y bajísimas temperaturas durante el verano, causando severos daños en la vegetación, las siembras y los #Animales de crianza. De allí la importancia de propiciar programas educativos que enseñen a los ciudadanos técnicas como el reciclaje, el cuidado del ambiente y la protección a la fauna. #Curas de enfermedades