Frente a la necesidad de buscar mejores oportunidades de vida, muchos habitantes de diferentes naciones optan por mudarse a otro país, contribuyendo con el incremento de las migraciones internacionales, lo cual es una ventaja para muchas familias necesitadas y una desventaja para sus países de origen, en los cuales suele producirse el despoblamiento, con el consecuente estancamiento económico.

Estos desplazamientos de la población constituyen también efectos adversos como el abandono de tierras fértiles por parte de ciudadanos jóvenes, pérdida de cultivos que anteriormente habían sido exitosamente cosechados y, en muchos casos, estos campos disponen de condiciones medioambientales y naturales adecuadas para asegurar la producción y el desarrollo.

Estudios realizados por sociólogos y economistas indican que en ocasiones aparece la imposibilidad de las ciudades de absorber los inmigrantes al ritmo que van llegando, pueden surgir áreas marginales con viviendas inapropiadas y escasos servicios públicos, produciéndose el hacinamiento de la población.

La otra cara de la moneda

En muchos casos, los países receptores se benefician de los procesos migratorios debido al aumento real de la población que ocasiona el arribo de inmigrantes. Otra ventaja que es común observar es el crecimiento controlado de las ciudades, la expansión del comercio, el auge de la demanda de bienes y servicios o el aumento de las pequeñas y medianas inversiones en la adquisición de apartamentos, casas, automóviles o pólizas de seguro.

Es frecuente que muchos países experimenten lo que se conoce como "movimientos de péndulo", como por ejemplo, los que tienen lugar entre Nueva York y sus alrededores o California y sus áreas circundantes, en las cuales miles de inmigrantes logran asentarse. Estas acciones facilitan la consolidación de suburbios, íntimamente vinculados a las grandes ciudades.

Las migraciones también ocurren por la existencia de fuerzas que atraen población, como mayores oportunidades de empleo y posibilidades de una vida mejor en cuanto a remuneraciones, educación y servicios. Muchas son las experiencias de varios países en cuando a la recepción de ciudadanos extranjeros, entre ellos Australia, Canadá, Estados Unidos, Brasil y Argentina. #Trabajo #Inmigración #Derechos Humanos