Seis de las miles de familias separadas por las deportaciones de la administración Obama, tuvieron la oportunidad de compartir tiempo y espacio con sus seres queridos, esto, sucedió justo en línea divisoria entre Tijuana y San Diego. [VIDEO] Dicho suceso fue organizado por la asociación civil Ángeles de la Frontera, junto con las autoridades de la Custom Border Protección (CBP) quienes concedieron solo la participación de 6 familias de las 12 que se propusieron en un principio.

Esta fecha coincidió con los festejos del Día Internacional del Niño, instaurado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), situación que inspiró a los organizadores ya que los principales afectados en los casos de deportación son los menores de edad.

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Enrique Morones, director de Ángeles de la Frontera apuntó que esta es la quinta ocasión en que la puerta ubicada en el Jardín de la Amistad se abre para permitir el reencuentro de madres, hijos, abuelos y hermanos.

"Primeramente quisiera dar gracias a la patrulla fronteriza porque es la quinta vez en la historia que se abrirá la puerta de la esperanza porque el amor no tiene fronteras", indicó el director.

3 minutos de reencuentro

Por un muy acotado lapso de tres minutos, estas familias tuvieron que desahogar todos los cumpleaños, las navidades, los años nuevos y los 'te quieros', que no vivieron junto a sus seres queridos. Casi todos desistían ante las lágrimas de alegría y las sonrisas nerviosas que provoca el reencuentro físico y tangible de un beso o un abrazo. Todo este tifón de emociones ocurría mientras media docena de elementos de la patrulla fronteriza, custodiaba la puerta y al mismo tiempo cuidaba no se traspasarán las fronteras, que para este punto eran ya simbólicas.

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Una de las familias beneficiadas fue la de la señora Sonia López Vázquez, quien quedó separada de su hijo mayor y su marido hace algunos años, siendo solo ella y su hija menor los únicas de la familia que pudieron mantenerse en los #Estados Unidos. Mientras el joven abrazaba a su hermana y a su madre los activistas y voluntarios de Ángeles de la Frontera celebraban el encuentro cantándoles a coro "las mañanitas".

Finalmete, entre risas y llantos de alegría, el director Enrique Morones, dijo que la asociación seguirá trabajando para que esta actividad beneficie a más personas, pero depende en gran parte a las autoridades migratorias de Estados Unidos, ya que ellos redujeron acotaron el número de familias a participar, de 12 a solamente 6. #México #Derechos Humanos