“Desde que vivo entre montañas he capturado una infinidad de insectos, serpientes, iguanas enormes y otros animales. Hoy agarramos también a dos delincuentes. Eso no me lo esperaba”: Con estas palabras publicadas en Facebook, Pedro, un emprendedor e ingeniero del sonido, cuenta la aventura de haber capturado a dos ladronas junto a sus vecinos en una zona periférica de Caracas. Pedro tiene 35 años. Daba clases de audio y de post-producción en una prestigiosa escuela. Sin embargo, para poder pasar tiempo con su hija pequeña, se inventó una empresa de sonido, que hoy es una de las más importantes del país.

Peor que los narcos en México

Sin embargo, Pedro lo tendrá que dejar todo.

Anuncios
Anuncios

La crisis económica y social de Venezuela lo han empujado a inmigrar. Está cansado de vivir con la ansiedad de que lo roben o lo secuestren. No quiere seguir explicándole a su hija por qué niñas como ella buscan comida en la basura cerca de su casa. Ahora está cerrando la empresa y lo vende todo. Se va para Sinaloa. “Sí, es verdad, allá están los Zetas y el Cartel del Pacífico, pero qué es la violencia del narcotráfico para un venezolano… un paseo”, ha dicho a sus amigos para tranquilizarlos.

Una guerra silenciosa en Venezuela

Pedro es uno de los dos millones de venezolanos (casi todos jóvenes) que han decidido irse de #Venezuela en los últimos años. La diáspora venezolana no conoce fronteras. Nueva Zelanda, Alemania, Australia, España, Argentina, incluso Egipto y Haití son buenos destinos para quienes quieren escaparse del país.

Anuncios

Según el Observatorio Nacional de la Violencia, desde el año 2001 al 2016 el terrorismo ha asesinado 108.594 personas en el mundo. En Venezuela, desde el 2001 al 2016 han habido 276.562 homicidios. Sólo en el 2016, el índice de homicidios ha sido de 96 muertos por cada 100.000 habitantes. Los números de una verdadera guerra.

Operativo de seguridad para reprimir a la oposición

Caracas es la ciudad más violenta del mundo. A pesar de su buen clima todo el año, las calles quedan desiertas luego de las siete de la noche. Una urbe de casi siete millones de habitantes en la que en las noches se escuchan los ladridos de los perros, el canto de los pájaros, muchos disparos y pocos automóviles que corren en la oscuridad. Hay una especie de “toque de queda” implícito impuesto por la criminalidad. Lamentablemente, en los últimos años la violencia ha aumentado, pero en la capital venezolana nunca se ha visto un operativo de seguridad similar al de las últimas semanas para reprimir las protestas de la oposición al gobierno de Nicolás Maduro.

Anuncios

“El miedo, un animal interesante”

En el mes de marzo, una banda llamada “Los Cachorros” asesinó a puñaladas a dos militares en un barrio central de Caracas. Según Mariana, una joven madre chavista, la sociedad venezolana se ha degenerado no por culpa del proyecto socialista sino por la falta de humanidad de los mismos venezolanos. Mariana tiene tatuada la firma de Chávez en la muñeca derecha. Ni siquiera cuando su tío fue secuestrado por tres días se arrepintió de apoyar al gobierno.

En cambio Tibisay, una señora de 78 años de edad, está marchando en contra de Maduro todos los días, desde el 4 abril. Vive sola en Catia, un barrio popular de la ciudad, junto a dos perros. Los animales, que sigue teniendo porque cree que son una forma de seguridad, se han vuelto muy violentos en los últimos meses porque – como ella – comen poco. Todos los muebles de la casa están mordidos y los perros tienen mal de estomago por la madera, el plástico, los vestidos y las revistas que se comen. Tibisay no quiere deshacerse de ellos. Como Lydia Cacho, periodista y defensora de los derechos de las mujeres en #México, cree que no hay que dejarse llevar por el miedo: El miedo es una animal interesante. Es como un perro. Si lo maltratas, te muerde, pero si tratas de entenderlo y lo acoges en tu casa, puede llegar a protegerte”. #Corrupción