Un numeroso público estaba disfrutando de la final de la #Champions League entre la Juventus y el Real Madrid en la plaza San Carlo de la ciudad italiana de Turín, cuando un petardo explotó. Alguien gritó “bomba” y lo que siguió fueron minutos de pánico y violencia. Las personas corrieron para tratar de huir de la plaza, que no tenía vías de fuga adecuadas, y entre empujones y caídas1527 personas resultaron heridas. Tres de ellas, un niño de siete años y dos mujeres, se encuentran en graves condiciones en terapia intensiva. La mayor parte de los heridos presenta cortes por las botellas rotas. Las calles eran una alfombra de pedazos de vidrios.

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Al parecer, no sólo se había violado la prohibición de vender alcohol en botellas de vidrio sino que tampoco existía un plan de evacuación adecuado en un momento de emergencia. De haber sido un verdadero ataque terrorista, el saldo de muertos y heridos habría sido aún más lamentable.

Las autoridades han abierto una investigación para determinar quiénes son los responsables de este hecho y para dar con quienes dieron la falsa alarma de bomba. El alcalde de Turín, Chiara Appendino, se encontraba en el estadio de Cardiff para seguir en directa la final de la Champions League. #Terrorismo